Diosas
galeríaspaparazzi

¡Sube la temperatura!

Silvina Stuht: "En el trabajo y en el sexo soy sensual, salvaje y tierna al mismo tiempo"

Tanto en el trabajo como en el amor, la modelo afirma que la divierte ser multifacética porque si no se aburre. Cuenta que para llegar a tener relaciones necesita tener piel con la otra persona

Sus confesiones hot
1 de 3

Con su tierra colorada y las Cataratas del Iguazú como estandarte, Misiones es una de las provincias que más bellezas naturales posee. Un sitio de ensueño que en cada punto encuentra su encanto. La ciudad de Leandro N. Alem, por ejemplo, además de la plazoleta del reloj de flores, nos deleita con su más atractiva y descomunal maravilla: Silvina Stuht (24). La joven, con antepasados alemanes, de curvas marcadas y esculturales, dejó su ciudad natal y se instaló en Buenos Aires a los 18 años persiguiendo un sueño. De a poco va cumpliendo metas y posicionándose en el medio.

–¿Cómo fue tu primera etapa en una ciudad desconocida?

–Fue difícil porque me vine sola a la gran ciudad, con todo lo que eso representa. Si bien tenía algunos conocidos, no es lo mismo y al principio paraliza, más siendo tan chica. Mientras estudiaba para martillera pública, carrera en la que ya me recibí, me presenté en una agencia de modelos y al otro día me llamaron para un desfile de Silkey. Igual ahí estuve poquito y me fui a la de Pancho Dotto, agencia en la que estoy ahora. En este momento estoy estudiando actuación también, con profesores de acting tips.

–Pese a tu corta edad, tenés una carrera con un gran recorrido afuera del país.

–Sí, viví mucho tiempo afuera. Estuve en Asia, en Ford Models, luego en Miami, en Nueva York. Me gustan la moda, el arte, la ropa. Ser modelo no es un trabajo, es una pasión, lo vivo así. Me gusta crear una imagen fuerte, que sea atractiva para los demás; un estilo, ser un ícono de inspiración. Ahora mi idea es posicionarme en Argentina.

–¿En este recorrido viviste situaciones complicadas?

–Sí, sobre todo al inicio de mi carrera sufrí acoso por parte de productores y de fotógrafos de moda. La realidad es que es difícil manejarlo, y con otras chicas fui denunciando todo esto que viví. Dueños de agencias que me prometían darme de todo a cambio de acostarme con ellos. Un horror.

–¿Llegar a la tele es un sueño a cumplir?

–Sí, me gustaría ser parte de una ficción. Me estoy preparando para eso. También me gusta el programa de Pampita, creo que me divertiría mucho como panelista. El Bailando también me seduce.

–¿Quién es tu referente?

–Sin dudas, Marilyn Monroe. Siempre miro lo internacional. Me gusta Alessandra Ambrosio. De acá, Débora Bello. Personas que trascienden más allá del modelaje y son celebrities.

–¿Qué importancia le das a la estética?

–Muchísima. Tengo claro que mi cuerpo es mi herramienta de trabajo. Hago electrofitness, tengo una nutricionista que visito dos veces al mes, un médico dermatólogo y capilar, y sigo una dieta orgánica. Además voy a un centro de estética… Ahora que lo digo, me doy cuenta de que soy bastante obse (risas).

–¿Estás de novia?

–Estuve dos años de novia y el año pasado corté para enfocarme en mi carrera y en los estudios. Me gusta estar de novia, pero muchas veces los celos juegan una mala pasada. Me gusta sentirme cuidada y protegida y que la persona que está conmigo entienda mi carrera. Hacer producciones o desfilar con poca ropa no es nada más que eso, es un trabajo. Ahora estoy conociendo a alguien, pero vamos despacio.

–¿Es conocido? ¿Futbolista?

–No, no soy botinera ni raquetera ni salgo con un actor. Es empresario. Pero aclaro que me enamoro de la persona, no de la profesión.

–¿Qué es lo que te elogian más?

–Mi cara, mi sonrisa y mis piernas. Obvio que mi corazón y mi buena onda también.

–¿Cómo te definirías?

–Como una mujer sensual, salvaje y tierna, todo eso a la vez.

–¿En todo sentido?

–Sí, en el trabajo y en el amor… sobre todo en el sexo. Me gusta ser multifacética y cambiar… no solamente tierna o bomba sexual… ¡Todo junto!

–Dejás tu huella.

–Obvio que dejo mi marca. No sé si positiva o negativa, pero la dejo (risas).

–¿Si no estás de novia hay sexo?

–Estoy en un momento de mi vida en el que le doy mucha importancia a la piel. El sexo porque sí ya no me interesa. Si tengo piel tengo sexo, y mucho. Es un tema que ya no tiene que ser tabú, por eso lo cuento. No tiene nada de malo tener sexo. 

ETIQUETAS: Silvina Stuth

dejatucomentario