Romances

¡Quiere ser mamá!

Fátima López reconoce: "Con mi marido no nos estamos cuidando..."

Abril 2019

La estrella teatral habla de su duro enfrentamiento con el coreógrafo y reconoce que espera unas disculpas del platinado. Habla de su profundo deseo de convertirse en madre, algo que podría suceder ya.

Dueña de un talento único, querida por mujeres y hombres y sinónimo de éxito, Fátima Flórez (37) es una de las artistas más destacadas del teatro. Con Fátima es mágicasigue llenando salas en gira nacional e internacional, mientras la enemistad con Flavio Mendoza se acrecienta y sus sueños personales están más latentes que nunca. 

 

“Estoy muy contenta porque la gira está funcionando muy bien. Ahora vamos al norte. Y al exterior, a Paraguay, Uruguay, Miami y México. La pisada en la Avenida Corrientes va a quedar para las vacaciones de invierno. Y ya empiezo a evaluar las propuestas para el próximo verano, tanto para Córdoba como para Mar del Plata. Siempre que a uno le va bien, sin querer, podés molestar a otros”. 

 

–Flavio Mendoza es tu “enemigo” profesional en los veranos. ¿Te sigue sorprendiendo, tal vez, su destrato?

–Desde el comienzo lo tomé como un juego, pensé que se trataba del folclore del verano. Pero me pareció que al final de esta temporada se pasó de la raya.

 

–¿Creés que lo de Flavio con vos es una disputa artística, de ego o de género?

–Puede ser que haya un poquito de todo… es un ambiente muy machista el del humor, el de las comedias. El está acostumbrado a ser primero y es un poquito molesto que a mí me vaya bien. Hay que dejar que otros triunfen y tengan éxito. Lo noto en modo “patroncito de estancia”, como diciendo “este terreno es mío y nadie me venga a jorobar”. Flavio tiene un humor muy cruel muchas veces. Lo del coche para el nene (ella le regaló uno y él deslizó que era barato)fue too much, volvió a derrapar. Ha sido muy cruel conmigo. 

 

–¿Pero es “humor cruel” o directamente es crueldad suya?

–Y.. viste cómo es… Flavio tiene esas cosas que no lo dejan bien parado. Y una se siente mal. A su hijo le regalamos un autito que no sale dos mangos. Y si así fuera, ¿cuál sería el problema? La mayoría de los argentinos no tienen un mango. Y si se compran un cochecito de dos mangos, ¿no valen como personas por eso? Al nene le encantó. Disfrutó más con ese autito que con el caro que le regaló él, que no le daba ni pelota. Estarían buenas unas disculpas por unas cuantas cosas fuertes que me dijo este verano. 

 

–¿Te cansa que te pregunten por la maternidad, lo sentís como un “apuro”?

–No me molesta en absoluto. Si me preguntan es porque hay un interés por mi persona, más allá de lo artístico. Hace siete años que trabajo sin parar encabezando un espectáculo donde cuarenta personas están a mi cargo. Mantengo una estructura muy grande y no quiero decir que eso me tiene atada, pero es la realidad. Es el simple y único motivo por el cual no se dio hasta ahora. Pero cada vez son más fuertes las ganas de ser mamá… Hasta ahora disfruté mucho de lo que pasó en mi carrera. Pero mi sueño es ser mamá. 

 

–¿Con Norberto, tu marido, se están cuidando o no?

–Podría quedar embarazada mañana, porque no nos cuidamos. Dejo todo en manos de Dios. Si me lo manda ahora, es una bendición. No pensamos en si mi marido es más grande…

 

–Hace dieciséis años que estás con tu pareja, ¿le perdonarías una infidelidad?

–A mi marido, sí. Después de tantos años, si es una canita al aire se la dejaría pasar. Ahora, si es una relación seria, ahí sí lo mato. Por ahí, tantos años al lado mío se puede aburrir. Me recontra molestaría pero lo perdonaría. Si fuera con una mujer del ambiente, sería más complicado, los gritos se escucharían hasta la esquina. Pará… mi marido, antes de conocerme a mí, salió con unas cuantas, que no las voy a nombrar por una cuestión de códigos. ¡Lo agarré cansado! 

 

–¿Si la infidelidad fuese con Flavio Mendoza, también lo perdonarías?

–Sería el peor día de mi vida. ¡Los mato a los dos juntos!

 

–¿Tu esposo te perdonaría a vos una infidelidad?

–El es muy celoso. Le dolería muchísimo, pero creo que a la larga me perdonaría. 

 

–Norberto te lleva veinte años. Si te separaras, ¿apostarías a una relación con un hombre más joven?

–Me tienen mucho miedo los hombres, no se me acercan. Y desde que hice a Cristina Kirchner, menos. Nunca me vi tentada porque siempre estuve muy bien con mi marido. Hasta ahora no me pasó, pero somos seres humanos… 

 

–¿En la intimidad la diferencia de edad se nota?

–Pienso que no. Yo soy bastante divertida, innovadora y pasional. Todo vale para mantener la llama encendida.

 

–¿Te convocaron del colectivo de actrices?

–No me llamaron ni me convocaron. Pero más allá de eso, desde mi lugar soy una mujer que aprendí a ser fuerte y celebro que las mujeres estemos alzando la voz y que se escuchen nuestros reclamos. Y poder estar a la par, ya eso es ganar. Nadie dice de pisotear a los hombres en la cabeza. Puede ser que me sorprenda que no me hayan llamado. Tal vez tiene que ver con que son actrices que trabajaron juntas. 

 

–¿Sufriste acoso alguna vez?

–Sí. En mis comienzos. Se hacía muy difícil entrar al medio y un par de veces me tuve que enojar y salir indignada de oficinas de producción donde se quisieron pasar de vivos.

 

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