Teve
galeríaspaparazzi

¡Pies en la tierra!

Soledad Pastorutti: "Mis hijas van a la misma escuela que fui yo"

La cantante volvió a la tevé como jurado de La voz Argentina. Reflexiva, una de las artistas más queridas reconoce verdades puertas adentro y analiza el contexto social del país.

La folclorista tiene los pies en la tierra y sigue en Arequito.
1 de 4
 
Reina del folclore, Soledad Pastorutti (37) vuelve a lucirse como jurado de La voz Argentina, el concurso musical de Telefe, en el prime time. Mamá de dos hermosas nenas y esposa de su amor de adolescente, la cantante popular hace un recorrido por su actualidad y la del país. “Voy y vengo de Arequito –una localidad de la provincia de Santa Fe– todo el tiempo, en auto. La mayoría de las veces viajo con Jere, mi marido. Antes manejaba yo, pero con los años entendí que había que descansar. No me vendría a vivir a Capital Federal. Si tuviera que vivir en la ciudad, mis tiempos serían otros, porque uno se mimetiza con la vida de acá", comienza.
 
 
"Con mis hijas, al mediodía, comemos todos juntos, hacemos sobremesa, muchas veces cocino… Mi mamá o mi abuela aparecen con los tallarines caseros y mi especialidad es hacer el tuco. No me imagino viviendo por estos lados. Mis hijas van a la escuela que fui yo, no tienen doble escolaridad porque no existe en mi pueblo. Es una escuela pública donde todos los chicos, de diferentes clases sociales, son iguales. Pero eso se puede hacer en un pueblo porque nos conocemos todos y es otro el tipo de comunicación”, agrega, desde su camarín en el canal de Martínez, donde no falta un parlantito para escuchar música y un mate para compartir con todos los que entran y salen. 
 
 
–Este año hay muchos días de paro en las escuelas públicas, ¿qué opinión te merece?
–Respeto todas las situaciones. Este año fue particular, incluso tengo parientes que son maestros… Siento que, a veces, los paros no son decisiones de todos, que tal vez hay que acatarlos. Los trabajadores luchan por sus derechos y lo hacen de diferentes maneras. Todos queremos vivir mejor y tener una mejor calidad de vida. Hoy el maestro vive una situación muy difícil en la escuela de realidades sociales complicadas, donde tienen que contener demasiado. 
 
–¿Vas a las reuniones de padres y madres?
–Sí, porque la más chica es de reclamarte si no vas, y también porque a mí no me gustaba cuando mi mamá no iba. Tengo una experiencia que no es muy alegre… Un día, con mi hermana, agarramos a mi papá, que no iba nunca a nuestras reuniones porque se levantaba a las cuatro de la madrugada para laburar y las reuniones eran a las ocho de la noche, cuando él quería comer e irse a dormir. Y porque no fue le dijimos de todo. Un día agarró la bici, la única que teníamos, se fue hasta la escuela y se la robaron. Nos dolió tanto… Soy de ir a las reuniones, si no lo hago yo, lo hace Jere. Hoy las escuelas están más participativas con las familias, incluso mis hijas han tenido muchas actividades con los abuelos. 
 
–¿En esos ámbitos sos una más?
–Sí, soy una más, por eso también elijo vivir en Arequito. 
 
–Tenés a Antonia y a Regina, ¿vas por el varón?
–¡Me encantaría! Muero por tener el varoncito, o no me importa… A mí me encantan los niños, me trajeron una alegría y puse otro foco en la vida. Es un amor que te da una energía que, a veces, te hace sentir súper poderosa y, otras, con miedos que son incontrolables, y que voy a tener hasta el día que me muera. Pero por el momento, Jere no quiere, vamos a ver qué pasa… 
 
–¿Hablan del tema?
–Sí, claro. Soy de las que creen que los dos tenemos que querer. Hay mujeres que te dicen que lo podés engañar, pero para mí todo es de a dos. Somos una pareja, lo respeto mucho y, si tengo uno más voy a necesitar su ayuda, así que tampoco quiero el reproche. 
 
–¿Por algo especial él no quiere volver a tener un hijo?
–Porque me vio muy vulnerable en esos momentos y creo que no le gustó. Yo soy una mujer que siempre está activa, de carácter y, tal vez, en ese momento, pasé por dos operaciones. Encima, el médico le dijo: “Bueno, ya está de hijos…”. Además, porque también me ve que corro mucho y que estoy tratando de estar con todos. 
 
–¿Festejaron de alguna forma en especial los diez años de casados que cumplieron?
–No somos de festejar. Cuando éramos novios, siempre esperaba que él me llevara a comer a algún lado, era más exigente, y con los años cambié. Creo que el amor no tiene una fecha, es todos los días. No me sirve que alguien me diga “te amo” si después hay otras cosas que no ocurren. Jeremías es de acordarse mucho de las fechas y es una persona muy atenta, pero no  necesito eso. Prefiero más la espontaneidad de que terminé de trabajar temprano y salgamos a cenar juntos, no importa qué fecha sea. Es más natural… Jere es muy caballero, es de esos varones criados de antes. 
 
–¿Cómo ves a las madres que lo son por donación de esperma o por alquiler de vientre?
–Hoy la ciencia permite un montón de métodos, y eso es maravilloso. Hay muchas maneras de ser madre y respeto todas las que se elijan. A veces, cuando hay manipulación genética, me cuesta un poco como todo… Pero también porque uno viene con otra cabeza. El deseo de ser madre es imparable. Cuando quise ser mamá, lo sentí. Entonces, entiendo a las que quieren serlo, como también lo hago con las que no quieran. 
 
–¿Te gustó cómo se manejó el tratamiento de ley del aborto?
–Lo que no me gusta es que se generen polémicas que llevan el foco de la cuestión a otro lado. Me parece que cuando se banalizan las cuestiones es donde perdemos un poco la seriedad y parece que da lo mismo que cualquiera opine de cualquier cosa, sin saber demasiado. Y ahí es donde siento que no está bueno. Incluso, en su momento, en pleno auge de la polémica mediática pública, me preguntaban mi opinión y yo decía: “No se enojen pero me quedo con mi opinión”. No quería ni quiero que digan: “Soledad dijo tal cosa…”. Quiero que opinen los que saben, los médicos que viven la realidad todos los días, los que hacen las encuestas y las personas que viven situaciones así. Hay que ser muy respetuosos con eso. 
 
–Sobre la realidad, ¿qué reflexión hacés?
–Lo que está pasando ahora es algo que se vuelve cíclico en nuestro país. Lamento sentir que estoy leyendo un libro de historia de 1820 y que pasan las mismas cosas. Creo que vamos en camino a crecer como sociedad, a ser un poco más críticos, a olvidarnos menos de las cosas. Hoy todo el mundo cuenta su verdad, entonces es muy difícil que algo se oculte demasiado. Me da tristeza que haya falta de compromiso. Pero soy positiva, tiendo a pensar que toda esta revolución que estamos viviendo va a traer algo bueno. Y que de todo se aprende… Ojalá que no repitamos errores. 
 
Axel

tepuedeinteresar

Peter Lanzani contó cómo fue ser novio de Lali Espósito y Tini Stoessel y que sintió por ellas

El galancito dijo lo suyo. Y sorprendió: "Tuve parejas que fueron conocidas y celebraba cada una de las cosas que les pasaban".

La nueva vida de Axel en la montaña y su desconocido pasatiempo

Detrás del éxito de su música y participaciones en La voz Argentina, el cantante habla de su realidad familiar y de su costado más sensible, sentir culpa por todo.

Marley no se hace cargo de las críticas y asegura: "Mirko es mi mejor proyecto"

Súper emocionado, el conductor de La voz Argentina celebró el primer cumpleaños de Mirko con una hermosa fiesta.

dejatucomentario