Su imagen siempre se caracterizó por esas grafías en su piel, que se multiplican por todas las latitudes de su cuerpo, hasta el límite de cubrir áreas muy extensas. Así se percibe, se siente cómoda y así lo diseñó. Candelaria Tinelli disfruta de sus tatuajes.
La hija de Marcelo Tinelli ha navegado por las aguas de los cuestionamientos en el pasado, por esa actitud de impregnar su dermis con una infinidad de dibujos, empero en la actualidad la sociedad ya acepta con mayor normalidad este tipo de deseos.
A raíz de toda esta creación de años, la hermana de Micaela generó un estado de shock con su reciente determinación honda y definitiva. ¿Qué pasó? La influencer confirmó que optó por borrarse de su frente uno de los tattoos más icónicos, el de una figura infantil.
La propia Cande mostró el paso a paso de este proceso de eliminación de Kitty de su rostro. Incluso, la joven escribió en una de sus stories de Instagram un mensaje conciso, pero sumamente simbólico de esta decisión sin retorno: “Chau tatuaje, chau Kitty”.
CANDE TINELLI SE QUITÓ EL TATUAJE DE KITY DE SU CARA
Merced a la hendija que abrió a su intimidad, Tinelli permitió comprender que todo el tratamiento de la aplicación de láser le demandará varias sesiones hasta conseguir el objetivo ulterior: quitar a ese gatito de su rostro. La incógnita que se activó refiere a los motivos que la impulsaron a sacar ese diseño.
En relación con esa fascinación por la intervención en su cuerpo, Cande explicó, hace un tiempo atrás, sus razones y exteriorizó con mucha honestidad: “Sin ellos no sería yo. Son recuerdos, arte, momentos que viví, son lo que siento y amo”.


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