Todos los secretos de Mora, la novia chaqueña de Abel Pintos – Revista Paparazzi

Todos los secretos de Mora, la novia chaqueña de Abel Pintos

¿Será un indicio? El carismático cantante está de novio con una joven chaqueña llamada Mora Calabrese, quien, recientemente, lo recibió en su provincia.
ROMANCES
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Conocer en profundidad la vida privada de una figura siempre ha resultado una materia difícil para el periodismo que busca contarle a la gente cómo late un corazón de la farándula. No imposible, pero sí bastante compleja. Se sabe, la mayoría de los artistas le escapa a la posibilidad de ventilar aspectos relacionados con su intimidad, más que nada por interpretar que hacerlo abiertamente podría perjudicar su imagen o exponerlos a situaciones incómodas frente a su público.

Décadas atrás era mucho más sencillo para los famosos ocultar un romance o ingeniárselas a la hora de mantener un amor clandestino escondido bajo siete llaves, pero actualmente, con los recursos tecnológicos y la proliferación de las vías comunicativas que marcan la agenda de la información, ya no es algo tan simple. Sigue habiendo, igualmente, figuritas difíciles, como Abel Pintos (35).

¿Quién es ella?

Un caso particular, pues el cantante, que agota sus discos, arrastra multitudes y siempre debe agregar presentaciones a sus recitales, pertenece al grupo de los que más se resisten a expresar públicamente sus sentimientos. Su silencio es inviolable y su postura tan férrea que permanentemente se tejen especulaciones acerca de su estado civil, el cual, de acuerdo con una serie de fotos y datos que han tomado trascendencia en los últimos días, ha cambiado.

¿Qué estamos queriendo decir con esto? Un viaje relámpago que Abel realizó a la provincia de Chaco fue lo que llamó la atención de todos los que diariamente pretenden quedarse con la primicia y confirmar que, finalmente, el vocalista se ha puesto de novio. De la nada, sin conciertos ya pactados ni compromisos laborales firmados en aquellas latitudes, Pintos armó sus valijas y se fue a la provincia del nordeste argentino, donde supuestamente lo estaba esperando su nuevo amor. Se trataría, dicen, de una joven llamada Mora Calabrese.

Una joven que, en coincidencia con el comportamiento del cantante ante los medios, no solamente evita hablar de él, sino que, además, cerró directamente su Facebook. Esta determinación, abrupta y extrema, habría respondido a su deseo de impedir que a través de la mencionada red social los fans intenten preguntarle por Abel y el periodismo pueda nutrirse de información genuina. Sobre la novia de Pintos se sabe poco y nada, y precisamente esa habría sido una de las herramientas que le permitieron acercarse al cantante: su bajo perfil.

Lo cuenta

Abel ha demostrado a lo largo de su carrera cierta lejanía con la exposición mediática por causas ajenas a lo artístico, y que compartan su visión es una de las condiciones excluyentes para él cuando decide rodearse. De hecho, para acceder a los pocos reportajes que ha concedido recientemente, habría pedido expresamente que el foco de la entrevista girara en torno, exclusivamente, a su profesión. De esta manera, el solista marcó la cancha por anticipado y sus entrevistadores debieron adaptarse a su pedido, resignándose a tener que borrar del cuestionario todo interrogante que apuntara a saber más sobre su vida puertas adentro.

“¿Si soy de inspirarme en el amor para escribir mis canciones? Yo soy un ser humano y experimento los distintos estados. Tengo días muy terrenales y tengo días también de hacerme grandísimos planteamientos filosóficos. Me gusta hablar con mis amigos de cosas tan terrenales como el sentimiento hacia el equipo de fútbol y, por otro lado, también me encanta tener grandes charlas filosóficas. Con esa misma naturalidad escribo canciones. Son canciones que están más comprometidas con mis sentimientos, con mis ideales, con mis interrogantes existenciales. Hay otras canciones que están ligadas a experiencias absolutamente terrenales y de una etapa muy determinada de mi vida. Es algo natural. No es una elección artística”.

Aquí y allá

En principio, el flechazo entre Abel y Mora, se comenta, se habría producido en Bahía Blanca. Casualidad o no, la tierra natal del solista, donde nació a mediados de la década del 80. Desde entonces, la comunicación se habría dado exclusivamente vía WhatsApp, teniendo en cuenta que permanentemente Pintos está viajando de un lado hacia otro y no logra instalarse más de un día o dos en ningún lugar.

Aparentemente ese fue el motivo que motorizó el traslado de Abel a Chaco, donde reside Mora. Un espacio que se abrió en su agenda propició esta visita, que se organizó en la más absoluta reserva y con suma discreción. Fue una cadena de acuerdos para que solamente los involucrados estuvieran al tanto y esterilizar con el silencio cualquier intento de la prensa por sorprenderlo con una foto. Pero como indicamos líneas arriba, maniobras de estas características pueden quedar desvirtuadas en apenas un parpadeo, por la cámara de un curioso o bien por las cuentas de las redes sociales de los propios protagonistas.

Una imagen, atando cabos, podría hablar más que mil palabras. Revelar secretos, desentrañar misterios y terminar con los ocultamientos. Algo de eso acaba de suceder. Porque al margen de ser una materia difícil, conocer más de la vida privada de los famosos no es tampoco una misión imposible.

Vínculo copiado al portapapeles.

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Ant Sig