Celina Rucci: «Como buen músico, mi hijo me presentó un montón de novias» – Revista Paparazzi

Celina Rucci: "Como buen músico, mi hijo me presentó un montón de novias"

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Y un día, el nene se transformó en hombre y la pasión por el arte quedó al descubierto de generación en generación. Celina Rucci (42) y Uciel (23), su hijo, no sólo comparten el amor por el vínculo y la historia juntos, sino que ahora los dos son parte del espectáculo. La panelista de Incorrectas acompaña el lanzamiento del primer CD, Con uno alcanza (también en YouTube y Spotify, estilo Pop Rock), del amor de su vida. 
 
 
“A los tres años me pidió una batería. No quise comprársela pero hoy me arrepiento”, arranca reconociendo la actriz. “Igual, me las rebuscaba haciendo chasquidos, con los piecitos hasta que llegó la guitarra y…”, recordó el músico. “Perdón, voy a interrumpirlo: él era muy inquieto. Extremadamente inquieto, hiperactivo, estaba con la pelota dentro de la casa. Y un día me dice que quiere una guitarra, a lo que le contesté que sí en el acto. Salí corriendo a comprársela para lograr que se quedara sentado un rato. A la semana entro a casa después de trabajar y escucho a alguien tocando un tema. Ahí me cayó la ficha, me di cuenta de que iba en serio y que tenía un don”, se animó a confesar la Rucci. 
 
–¿Y qué vino después?
Uciel: –Sigo aprendiendo bajo la convicción de que uno tiene que hacer lo que ama. Me encantaría vivir de esto, es mi idea de profesión. Desde el primer momento que empecé a tocar me imaginé un futuro con la música. 
 
Celina: –Todo el tiempo le recalco que no todo es color de rosa, que no nació en el mejor país. Que la gente que se dedica a la música la rema muchísimo. Pero también fui yo la que le inculqué que hiciera lo que realmente le dé felicidad. Y lo particular que tiene Uciel es que, en todo este proceso, no quiso que lo ayudara en nada. Y cuando digo nada… ¡es nada! El CD que acaba de sacar lo escribió, lo cantó, lo tocó y lo masterizó solito. 
 
Uciel: –Quería hacerlo solo porque es lo que vengo sembrando hace diez años, desde aquella primera vez que me regaló la guitarra. Mamá es mi vara a superar. Le iba mostrando lo que hacía y ella me decía qué le parecía, porque siempre hay transparencia en nuestra comunicación. No significa que acate todo, porque soy un poco rebelde en algunas cosas. Pero si veo que lo puedo mejorar y que tiene una lógica la crítica, le doy para adelante. 
 
Celina: – Cuando fui escuchando lo que hacía para este disco, se me caía la baba. Pero es cierto que tengo la vara muy alta. Soy exigente conmigo y con él, pero me encantó, me sentí súper orgullosa. 
 
Uciel: –Escucho las críticas también. No le veo nada negativo a quien me diga que no le gusta, si me lo fundamenta. Me interesa mejorar porque sé que no toco solo para mí sino también para la gente que lo escucha. 
 
–¿Celina, en algún momento te planteaste “para qué se metió en esto”?
–Yo quería al hijo doctor, ja, ja, ja. De verdad quiero, todavía no lo doy por descartado, que haga una carrera universitaria completa. Sé lo difícil que es trabajar del arte en este país y que somos muchos los que queremos y pocos los que llegan. Igual, Uciel es un chico que sabe mucho de todo. Estoy súper tranquila de que no es un tiro al aire, un tontín. Pero estaría bueno que tuviera un plan B. 
 
–¿Pensaste en cual será ese plan B, Uciel?
–Tengo planes hasta la Z. Pero no quiero empezar algo para no terminarlo o terminarlo solamente porque hay que hacerlo. Estoy abriendo un canal de YouTube para transmitir lo que sé, más allá de la música. Pero para más adelante tengo planeado estudiar una carrera, seguro. 
 
–Mamá e hijo fueron creciendo juntos, ¿qué ven a la distancia?
Celina: –En él veo un compañero maravilloso. Mi familia es muy abierta en la comunicación, no somos de tapar las cosas, de meterlas debajo de la alfombra. El diálogo siempre fue uno de nuestros pilares más importantes. Me siento muy conforme con el trabajo que hice como madre. Que un hijo te pueda contar todo o casi todo, porque todos nos guardamos algo, me da paz. 
 
Uciel: –Ella me inspira confianza para hablar. Tampoco hay mucha brecha en edad, y eso nos permite ser confidentes, más allá del vínculo madre-hijo. 
 
–¿Son cuidas entre ustedes?
Celina: –No, ya se me pasó. Me hizo superarlo. Cuando era chico, reconozco que era celosa de él. Además, siempre fue muy enamoradizo. Igual, no quiero que me presente más novias para no encariñarme. Con todas se quiere casar…
 
Uciel: – Yo me fui acostumbrando a la fuerza a no ser cuida. Cuando era más chico, tener una mamá bonita, vistosa, me lo hacían notar en la calle, y hasta mi grupo de amigos. He tenido que marcar mi carácter, porque si no a uno lo pasan por arriba. A mis amigos los llevaba a mi casa cuando no estaba mamá, a propósito. A sus novios los observo, doy mi opinión, pero no me meto. 
 

La mamá no suelta a su bebé.

La mamá no suelta a su bebé.

¿Celosa yo?

¿Celosa yo?

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