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La dura y valiente decisión de Natalie Weber: “Me tuve que…”

La modelo tomó esta decisión luego de hablar con su médico de cabecera. Por el desorden hormonal que produce un embarazo, corría riesgo de que regresaran los tumores que hace tres años le provocaron cáncer de mama.

En junio de 2016, luego de que se encontró un bulto en la mama izquierda, le diagnosticaron cáncer y en primera instancia se le vino el mundo abajo. El resultado de la mamografía y de las tres punciones paralizaron a Natalie Weber (33). Fue un momento en el que se le cruzaron un sinfín de cosas por la cabeza. Le hicieron rayos, y siguió el tratamiento al pie de la letra.

“Lo primero que se me vino a la cabeza fue que si me pasaba algo mis hijos se iban a quedar sin madre muy pronto. El temor más grande es que crecieran y no se acordaran de mí. En ese momento Mía tenía 4 y Rocco 9 meses. No quería irme, me faltaban muchas cosas por vivir”, contó, angustiada, en su momento.

Sin embargo, y más allá de los miedos lógicos, continuó adelante con su valiente lucha, apostando a la vida y a la familia que formó con su esposo, Mauro Zárate (32), y sus hijos, Mía (7) y Rocco (4). Seis meses más tarde, luego de un control, le dijeron que la enfermedad había vuelto y le indicaron una mastectomía bilateral.

“Ahí lo que más me impactó fue verme frente al espejo. En ese momento me enojé con todo el mundo, pero me volví una mujer más fuerte, más allá de que la tranquilidad no me volvió nunca más”. El tiempo siguió su curso, su vida en familia retomó su cauce, y las ganas de convertirse en madre nuevamente florecieron. Sin embargo, su médico de confianza le recomendó que no era lo más atinado de acuerdo con sus antecedentes.

¡Decidida!

Hace unos días la modelo pasó por el Hospital Alemán, el mismo lugar en el que le hicieron los tratamientos y las operaciones anteriores, para ligarse las trompas de Falopio. Lo charló con su médico de cabecera, lo habló en su casa con su pareja, y juntos entendieron que era la mejor opción para evitar un posible embarazo. Al parecer, el tema se instaló el año pasado, cuando las ganas de un tercer hijo estaban latentes, pero el profesional que la atiende le recomendó que lo evitara.

Si bien hasta dar este paso estaba en condiciones de ser madre, la gestación genera una revolución hormonal que podría traerle inconvenientes y hasta riesgo de vida si eso trae aparejado que se le despierte un nuevo tumor. Por toda esta información que fue recopilando, fue que no dudó en dar este paso, siempre acompañada por su familia. Natalie le habría dicho a sus íntimos que estaba contenta con lo que había logrado familiarmente, con sus dos hijos, con cumplir el sueño de tener una nena y un nene, y que en este sentido estaba completa, que no estaba dispuesta a arriesgar su vida.

La intervención quirúrgica fue durante los días que Zárate estuvo con el plantel de Boca en Quito, Ecuador, disputando el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Por esto, y por tratarse de una cirugía menor, Weber estuvo acompañada por su mamá. Enseguida le dieron el alta y ya volvió al trabajo, y se sigue recuperando.

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