Enclavado en el Polo Deportivo Kempes, a pocos kilómetros del centro de la ciudad de Córdoba, el estadio Mario Alberto Kempes es uno de los escenarios más importantes del fútbol argentino. Su historia está marcada por grandes competencias internacionales, partidos memorables y la presencia de algunos de los mejores futbolistas del mundo.
En su campo de juego se disputaron encuentros del Mundial de 1978, de la Copa América 1987 y también de la Copa América 2011, cuando el estadio fue completamente remodelado para recibir nuevamente a selecciones de todo el continente. Además, en distintas temporadas fue sede de finales de la Copa Argentina y de partidos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana.
El Kempes también es un escenario habitual para los clubes cordobeses cuando se trata de partidos decisivos o convocantes. Talleres, Belgrano e Instituto han disputado allí encuentros históricos ante multitudes, aprovechando la capacidad y la infraestructura del estadio más grande del interior del país.

Pero su origen está directamente ligado a la organización del Mundial de 1978. En aquel momento, el gobierno decidió construir un gran estadio en Córdoba que pudiera albergar partidos de la Copa del Mundo y que además se convirtiera en el principal escenario deportivo de la provincia.
El estadio fue inaugurado el 16 de mayo de 1978 con el nombre de Estadio Córdoba, apenas semanas antes del inicio del torneo. Durante el Mundial se disputaron allí seis partidos, incluidos encuentros del grupo que integraban Perú, Escocia, Irán y Países Bajos.
Uno de los momentos más recordados del torneo en Córdoba fue la victoria de Perú por 4 a 1 frente a Irán, que consolidó al equipo sudamericano como una de las revelaciones del campeonato. El estadio también fue escenario del triunfo de Países Bajos sobre Escocia, con figuras de la talla de Rob Rensenbrink brillando en el césped cordobés.

Su diseño responde a una estructura ovalada y semienterrada, con tribunas que rodean completamente el campo de juego y permiten una excelente visibilidad desde cualquier sector. Con el paso del tiempo, el estadio fue ampliado y modernizado hasta alcanzar su capacidad actual, que supera los 57 mil espectadores.
En 2010, el gobierno de Córdoba decidió rebautizarlo como Mario Alberto Kempes, en homenaje al legendario delantero cordobés que fue figura y goleador del Mundial 78, torneo en el que la Selección Argentina consiguió su primera estrella.
Hoy el estadio forma parte de un complejo deportivo de primer nivel, que incluye pistas de atletismo, centros de alto rendimiento y otras instalaciones dedicadas al deporte y la recreación.

#TipCementero por Cementos Avellaneda
Una de las características más llamativas del Mario Alberto Kempes es su estructura de tribunas continuas en forma de anillo, que permite una distribución equilibrada del peso y una gran estabilidad estructural. Este tipo de diseño fue muy utilizado en los estadios construidos para el Mundial 78, ya que facilitaba tanto la visibilidad como la circulación de los espectadores.
El estadio fue sometido a una importante remodelación entre 2009 y 2011 para adecuarlo a los estándares internacionales de la Copa América 2011. Durante esas obras se renovaron completamente las plateas, los vestuarios, el sistema de iluminación, las cabinas de transmisión y los accesos, además de modernizar el campo de juego.

Gracias a esas mejoras, el Kempes se consolidó como uno de los escenarios deportivos más modernos del país y continúa siendo sede de eventos deportivos, recitales y grandes espectáculos que convocan a miles de personas.
Con su silueta inconfundible y su historia ligada a algunos de los momentos más importantes del deporte argentino, el estadio cordobés sigue siendo un símbolo de la pasión futbolera del interior del país.