El arroz es uno de los alimentos que más suele sobrar después de una comida. Sin embargo, al momento de recalentarlo aparece un problema frecuente: los granos quedan secos, duros o pegados entre sí, muy distintos de cuando fueron cocinados por primera vez.
La razón es sencilla. Durante el tiempo que permanece en la heladera, el arroz pierde parte de la humedad que tenía originalmente. Además, el almidón se reorganiza con el frío, un proceso natural que modifica la textura y hace que los granos se vuelvan más firmes.
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Por suerte, existe un truco muy simple para mejorar el resultado al recalentarlo. Antes de calentarlo, conviene agregar una pequeña cantidad de agua, apenas una o dos cucharadas por porción, dependiendo de la cantidad de arroz. Luego, hay que tapar el recipiente para que el vapor generado durante el calentamiento ayude a devolver parte de la humedad perdida.
Si se utiliza microondas, lo ideal es cubrir el recipiente con una tapa apta o una cubierta que permita conservar el vapor. Si se recalienta en sartén, también conviene agregar unas gotas de agua y cocinar unos minutos con tapa a fuego bajo. De esta manera, el arroz absorbe nuevamente humedad y los granos tienden a separarse con mayor facilidad.
Más allá de la textura, es importante recordar que el arroz cocido debe conservarse refrigerado y recalentarse correctamente. Los especialistas en seguridad alimentaria recomiendan guardar las sobras en la heladera dentro de las dos horas posteriores a la cocción y calentarlas hasta que estén bien calientes antes de consumirlas.
Cómo recalentar el arroz para que quede mejor
- Sacalo de la heladera unos minutos antes de calentarlo.
- Agregá una o dos cucharadas de agua por porción.
- Revolvé suavemente para distribuir la humedad.
- Tapá el recipiente para aprovechar el vapor.
- Calentalo de manera uniforme, sin apurarte.
- Separá los granos con un tenedor al finalizar.
- Evitá recalentar varias veces la misma porción.
Muchas personas intentan solucionar el problema agregando aceite o manteca, pero el agua suele ser más efectiva para recuperar la humedad original. El vapor generado durante el calentamiento es el verdadero aliado para que el arroz vuelva a sentirse más esponjoso.
En conclusión, el secreto para que el arroz recalentado no quede seco ni apelmazado no está en cocinarlo nuevamente, sino en devolverle parte de la humedad que perdió. Con un poco de agua y unos minutos de calor suave, es posible mejorar notablemente su textura y disfrutarlo casi como recién hecho.

