Hace poco más de un mes, exactamente el 11 de junio, cumplió, y por segunda vez, el sueño o el deseo de cientos de millones de personas alrededor del mundo: fue uno de los 22 jugadores que empezaron a disputar, como titulares, la final de un mundial. La de 2022 contras Francia la ganó, y la de Nueva York contra España la perdió. Sin embargo, Julián Alvarez está sufriéndola y pasándola mal.
El joven (26 años) nacido en una localidad del interior de Córdoba (Calchín) juega hace un par de temporadas en el Atlético de Madrid después de iniciarse y ser figura en River y de ser comprado en una millonada de guita pero nunca consolidarse como titular en el famoso Manchester City de Guardiola. Jugó, sí, pero nunca se terminó de ganar la confianza del entrenador de prestigio mundial.
Sin tanto lugar en los planes de "Pep", Julián se marchó a la capital española para desembarcar en el Atlético De Madrid. Se decía que ser entrenado por un argentino, el Cholo Diego Simeone, le vendría de perillas para refrescar su carrera europea, mostrarse, y además llegar de la mejor manera a la disputa del mundial.
Una parte de ese presagio se cumplió. Julián jugó mucho más en el equipo "colchonero" de la capital española que con los "ciudadanos" de la ciudad de la revolución industrial. Y dentro de todo llegó bien a la Copa del Mundo, donde no la rompió como en Qatar pero tuvo un desempeño aceptable: por ejemplo, le hizo un golazo a Suiza que destrabó el partido cuando el suplementario ya amenazaba con llegar a los penales.
ALARMA POR UN TEMA PRIVADO QUE TIENE MUY MAL A JULIAN ALVAREZ
Pero hay un tema que tiene a Julián fastidioso y de muy mal humor hace un tiempo ya, incluso desde antes del mundial. Aunque observó buenos rendimientos y la gente lo estima, él quiere irse del Atlético y le pide al club que escuche, y además acepte, las ofertas megamillonarias que le están llegando por sus servicios. La que más llamó la atención fue una por entre 120 a 150 millones de euros que hizo el Barcelona.
Cuando algunos daban por hecha la operación, la dirigencia del Atlético se puso firme y decidió rechazarla a la espera de una nueva propuesta todavía por más dinero, que aun no ha llegado. También trascendió el interés del Arsenal, último campeón inglés, y del Real Madrid. Pero el Atlético parece teer poca predisposición a venderlo, por lo que Julián entró en una suerte de conflicto con el club (demoró su regreso a las prácticas y no viajó a una gira de amistosos) y tuvo algún que otro cortocircuito con el Cholo. "Julián Álvarez está DESTROZADO ANÍMICAMENTE por no arreglar su salida de Atlético de Madrid, según su propio entorno" afirmó el periodista argentino radicado en España Matías Palacios.



