Fiel a su bajo perfil cuando se trata de su vida privada, Shakira decidió abrir una ventana a su intimidad familiar y sorprendió con una confesión que rápidamente generó debate en todo el mundo. La cantante habló sin filtros sobre el estricto método de crianza que aplica con sus hijos, fruto de su relación con Gerard Piqué.
Durante una entrevista, la artista reveló que sus hijos, Milan Piqué (13) y Sasha Piqué (11), no tienen teléfono celular y que el acceso a la tecnología en su hogar está completamente regulado. “Solo usan un iPad bajo supervisión y únicamente los sábados por la mañana, durante una hora”, explicó.
Pero eso no fue todo. La colombiana también contó que hay una plataforma que directamente está prohibida en su casa: YouTube.
Lejos de esquivar la polémica, Shakira se mostró firme en su postura. “No hay que dejarse engañar. La verdad no está en las redes”, sentenció, dejando en claro su mirada crítica sobre el universo digital. Además, explicó que intenta transmitirles a sus hijos valores que no estén ligados a la validación externa. En ese sentido, confesó que ella misma evita exponerse a la opinión constante en redes sociales y prefiere centrarse en lo positivo.
Para la artista, el foco está en enseñarles a sus hijos a desarrollar una mirada más realista sobre la vida. “Vivimos en una era en la que todos aparentan ser felices”, reflexionó, marcando la diferencia entre lo que se muestra en redes y la realidad.
Su objetivo, según explicó, es que tanto Milan Piqué como Sasha Piqué crezcan con herramientas para enfrentar la frustración, el error y las emociones reales, lejos de los ideales inalcanzables que muchas veces se ven en internet.
Así, entre elogios y críticas, Shakira volvió a quedar en el centro de la escena. Esta vez, no por su música ni por su vida amorosa, sino por una decisión de crianza que abrió un debate global sobre los límites, la tecnología y la infancia.



