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Evangelina Anderson: “Con esto del coronavirus soy maestra otra vez”

Instalada en Munich, la actriz y bailarina cuenta cómo son sus días en Alemania, donde se instaló y armó una familia con su marido Martín Demichelis.

Un día, y casi en su mejor momento profesional, la exbailarina de Pasión dejó su carrera en la Argentina para acompañar a su pareja por el mundo. Hoy, trece años después, Evangelina Anderson (36) se encuentra instalada en Alemania junto a su marido Martín Demichelis (39), y sus tres hijos: Bastian (10), Lola (7) y Emma (3).

Feliz con la familia que armaron junto al exjugador de la selección y en medio de la reclusión mundial por el coronavirus, la bella rubia cuenta desde Munich: “Estamos disfrutándonos mucho. Por la mañana los dos mayores hacen la tarea de la escuela después de desayunar y después se ponen a leer libros en inglés o en alemán. Con Demi nos encanta desayunar tranquilos porque él siempre se va a trabajar a las 8 cuando llevamos a los chicos al cole, así que siempre estamos corriendo por las mañanas. Por la tarde, mientras Martín trabaja en la oficina de casa nosotros jugamos”, comenzó.

Y agregó: “Trato de hacer que disfruten de jugar en el parque de casa, así respiran aire puro y no se sienten encerrados. Por suerte, también nos están acompañando los días lindos en Alemania con una temperatura espectacular. Trato de armar juegos didácticos en los que pueda integrar a los tres, que tienen edades bastante diferentes y de paso saco mi costado de maestra con el que me llevo genial y disfruto muchísimo. Todas las actividades las hacemos juntos, cocinamos, ponemos la mesa”.

–¿Extrañás tu país?
–Estoy muy acostumbrada, ya voy para 13 años viviendo en Europa. Extraño a mi familia, amigos, hermanos. Las costumbres, como el mate. El idioma lo seguimos teniendo. Nos sentimos arraigados. Sufrí tanto el desapego cuando me tuve que ir que no me quedó otra que acostumbrarme. Cuando voy a Argentina extraño Alemania.

–¿Cómo llevan la cuarentena?
–Para cumplir las horas escolares fui al colegio y les dieron notebooks con las tareas cargadas. Abren aplicaciones y les mandan tareas de las materias. Van a un colegio en inglés y alemán. Se portan re bien y no me dan tiempo de aburrirme.

 

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