Un caso paradigmático, que activó un hondo debate en la sociedad. La decisión extremadamente personal de Noelia Castillo de acudir al procedimiento de la eutanasia, en España, genera conmoción y una montaña interminable de sentimientos tristes.
La catalana apagó su luz este jueves, en un hospital de esa ciudad condal, a través del desarrollo de ese proceso que eligió de modo pensado y absolutamente analizado durante un extenso periodo de tiempo. La joven inició una lucha para que se cristalice su deseo de atravesar de plano.
La historia se remonta a dos años atrás, cuando inició todos los trámites pertinentes, con la innumerable cantidad de requerimientos, lógicos por cierto para abordar su petición. En ese lapso, Noelia afrontó una intensa disputa en el plano legal, a partir de la imposición de su padre para detener la eutanasia.
Mirá También

Wanda Nara furiosa con la China Suárez por una situación violenta con sus dos hijas: “Las obligó a…”
El calvario interno de su alma jamás será dimensionado, porque solo Castillo sabía a ciencia cierta todo el dolor que la atravesaba en sus entrañas, producto de su condición de parapléjica, con un cuadro que los especialistas habían definido como irreversible.
LOS 600 DÍAS DE LUCHA DE NOELIA RAMOS
Esa fática circunstancia que sufrió en carne propia la marcó para siempre, con esa horrenda violación en grupo de la que fue víctima. Esos demonios la atormentaron e incidieron en una determinación de saltar de un quinto piso, que derivó en la infinidad de secuelas de su cuerpo, con la imposibilidad de valerse de manera independiente en los acciones más básicas.
“No quiero que me vean cerrar los ojos”, impuso de manera valiente Noelia, por eso en la noche española del jueves atravesó el último suspiro sin la compañía de sus seres amados, que no pudieron ingresar en esa sala del hospital. “Quiero morirme mona, guapa, me pondré el vestido más bonito que tenga, me maquillaré”, exteriorizó en su última entrevista televisiva.

