El frío polar ya se instaló en Buenos Aires y en gran parte del país, con temperaturas que sorprendieron por su intensidad para esta época del año. El fenómeno está asociado al ingreso de una masa de aire muy fría proveniente del sur, que avanzó sobre la región central y generó mínimas muy bajas, sensaciones térmicas aún más extremas y jornadas con poco ascenso térmico.
Según los especialistas, este tipo de irrupciones de aire polar suelen provocar varios días consecutivos de frío persistente. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las mínimas se mantendrán en valores bajos, con registros cercanos a los 5 grados o incluso por debajo en algunas zonas, mientras que las máximas apenas lograrán superar los 15 grados.
El fenómeno no solo impacta en las temperaturas, sino también en la estabilidad del clima. La presencia de aire seco y frío favorece cielos mayormente despejados y reduce la probabilidad de lluvias, lo que a su vez potencia el enfriamiento durante la noche y la madrugada.
De acuerdo a los pronósticos, el frío polar se mantendrá al durante varios días más. Recién hacia el final de la semana podría comenzar a notarse un leve ascenso térmico, aunque sin cambios bruscos. Es decir, el alivio llegará de manera gradual y no implicará un regreso inmediato a condiciones templadas.
Qué esperar del frío polar en Buenos Aires
- Las temperaturas mínimas seguirán siendo muy bajas, especialmente durante la madrugada y la mañana.
- Las máximas tendrán poco margen de recuperación, manteniendo jornadas frescas o frías.
- Se prevé estabilidad atmosférica, con baja probabilidad de lluvias.
- El repunte térmico será lento y recién comenzaría hacia el fin de la semana.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan extremar los cuidados, especialmente en los grupos más vulnerables, como niños y adultos mayores. El frío intenso puede generar complicaciones en la salud si no se toman precauciones adecuadas.
Todo indica que el frío polar seguirá siendo protagonista en Buenos Aires durante varios días más. Aunque el pronóstico anticipa una mejora progresiva, el invierno parece haber dado un anticipo contundente que obliga a prepararse para jornadas todavía heladas en el corto plazo.


