Todo es escándalo y sospechas en torno a Luciano Castro y Griselda Siciliani, cuya pareja atraviesa su primera y gravísima crisis a causa del irrefrenable talante seductor del actor, que, según intentó explicar, “algo tiene” que no puede dejar de serle infiel a sus parejas.
Las cosas escalan a velocidad del meteotsunami que asoló la costa argentina en las últimas horas en este drama que estalló desde que se viralizaron los audios y chats de Castro con la actriz y bailarina danesa. Griselda habló con Moria, de algún modo lo justificó, superada; luego él rompió el silencio: primero con Intrusos, luego con Puro Show.
En ambas apariciones, Luciano se mostró avergonzado y deprimido por el disgusto que le está haciendo pasar a su novia, que, a todo esto, atraviesa un gran momento en su carrera, sino el más brillante. “Estoy angustiadísimo”, “Me siento un pelotudo”, fueron algunas de las frases que resonaron en sus notas.
Pues bien, según revelaron en LAM, detrás de todo esto, aseguran que estuvo Griselda. Sí, gente, no es Luciano quien de motus propio intenta arreglar las cosas con la actriz, sino que es ella quien lo mandó a hablar, harta y recontra enojada. “Alguien me confirma que la nota que dio hoy a la mañana en Mar del Plata la cerró directamente Griselda con los noteros”, dijo Caro Molinari en la noche del lunes.
EL ESCÁNDALO QUE QUIEBRA LA PAREJA DE LUCIANO CASTRO Y GRISELDA SICILIANI
“Le debe haber dicho que ponga la cara”, señalaron en el programa de América sobre la reacción de Griselda Siciliani ante este escándalo monumental que no para de crecer desde que Fernanda Iglesias destapó en el programa de El Trece. “Decile a Griselda que vaya arreglando dos, tres notas más…”, sugirió Ángel de Brito a Molinari, en tanto que Pilar Smith lanzó su lapidario veredicto: “Para mí es insostenible”.
Como sea, esta mañana de martes 13 marcó un quiebre en la pareja de actores. Según informaron en el programa de Moria Casán, Griselda y Luciano se dejaron de seguir en Instagram, todo un signo que indica que las cosas entre los dos están yendo en picada.
