Para el amor no hay edad. Para usar Insta, tampoco.
La muchachada que anda entre los 20 y los 35, poco más-poco menos, usa frecuentemente la app para la conquista y la seducción. De ahí para arriba ya es menos común. Por eso que una mujer de 58 (sí, 58 pirulos) haya sido "levantada" a través del "chat de Insta" por un hombre que anda en su rango etario es toda una novedad. Una novedad positiva. Muy positiva.
Y cuidado, que no se trata de una mujer cualquiera sino de una de las periodistas más agudas y picantes del ámbito político en la Argentina. Una de las número uno en ese ámbito, sitial que puede compartir con figuras de la talla de Nancy Pazos, o Cristina Pérez, o la ahora alejada Mónica Gutiérrez, o Débora Plager, de alguna u otra manera todas herederas de Magdalena Ruiz Guiñazú.
Laura Di Marco tiene tanta llegada a la gente y tanta profundidad en sus análisis que hasta el mismísimo presidente Javier Milei le ha dedicado espacio y posteos, todos para criticarla, destratarla y hasta descalificarla, una conducta que se replicó en muchos de sus seguidores virtuales. En ese momento, las redes sociales se volvieron un lugar tortuoso para la conductora.
Pero así como sufrió, en el mismo espacio encontró lo que no hubiera imaginado. El amor. Un novio. Un compañero con el que transitar esta etapa definitivamente trascendental de su vida. Un hombre hecho y derecho, con todas las letras, con el que sale un fin de semana y, por ejemplo, se cruza en un móvil con Robertito Funes Ugarte y ahí lo presenta.

ES UNA DE LAS PERIODISTAS MAS SERIAS DEL PAIS Y A LOS 58 PRESENTO AL NOVIO QUE SE LA LEVANTO POR INSTA Y POR EL QUE FUE TATIANA
Robertito los descubrió, los encaró y él lo sorprendió de movida. "La venía siguiendo hace rato". "¿Y cómo se conocieron, es verdad que fue por Instagram?" curioseó él. Ahí ella tomó la posta. "¿Puedo contar la verdad? Bueno, yo soy verdadera y te cuento la verdad. Hace 7 años, este señor me mandó un mensaje por Instagram porque me veía en la tele. Entonces, ¿Qué pasó con este señor? Bueno, empezamos a salir. Me gustaba, es fachero, es guspísimo".
Guarda, que no todo fue tan espectacular. "Bueno... Empezamos a salir y este señor no había terminado una relación totalmente con otra señora. Un día viene y me dice "tengo una sesión de terapia con la otra señora, con la otra mujer, y yo le dije "no, te bloqueo de todos lados, ya está". Siete años en el Tibet. Chau. Al freezer" confesó Di Marco.
"Este año cuando empecé a conducir me empezó a escribir "ay que buena nota con Arroyo Salgado". Yo lo bloquée por Whatasapp pero me escribía por SMS. Y de nuevo: "Ay que buena nota con Robertito, hay que bien está Robertito en La Nación" y yo nada, nada nada... bueno, en esos siete años nos encontramos en una fiesta, él se acerca y estaba con otra mujer, se acerca me dice "cómo estás" y yo fingí demencia, le dije que no lo conocía. Pero en enero estaba sola, me escribía, y dije "bue, le doy una chance"... y estamos re enamorados".

