La China Suárez volvió a abrirse con Moria Casán, en una videollamada desde Turquía, donde desde hace meses vive una vida completamente distinta. Por primera vez, desde que arrancó de niña como actriz, se mueve en el anonimato total como “la mujer de Mauro Icardi”, a miles de kilómetros de la Argentina.
“Nos volvimos un bloque: nunca me pasó que no me afecte tanto el afuera. Al estar afuera, soy la 'novia de...', no me conocen -contó la China-. Puedo estar todo el día con mis hijos. Acá no tengo ni nombre, es él y me encanta que así sea. Me encanta salir del centro, no me molesta, lo disfruto”.
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Por ahora, Eugenia disfruta de lo que nunca pudo: no tener que trabajar. Actriz desde su tierna infancia, la China se tomó desde que empezó con Icardi su etapa "sabática". Sin embargo, aseguró que está dispuesta a regresar al ruedo en un tiempito, cuando su novio deje el fútbol.
"Cuando él se retire le tocará acompañarme a mí, volveré a actuar", le aclaró a Moria en esta comunicación pensada estratégicamente para calentar la pantalla a horas del estreno de la serie La hija del fuego, en El Trece, uno de los últimos trabajos que tomó la China antes de empezar su relación, al igual que En el barro. Y competirá, porque nada es casualidad, con Wanda Nara y su MasterChef Celebrity.
LA CHINA SUÁREZ REVELÓ CÓMO CONTROLA A MAURO ICARDI
Sin embargo, mientras disfruta de esta luna de miel eterna, a la China Suárez no se le escapa nada. Y si bien todo es pura confianza con Icardi, según dio a entender, dejó en claro que no está dispuesta a perdonar una infidelidad. "Mauro no es ningún boludo: sabe que si pone un like, se arma…", aseguró.
"Yo confío en Mauro, lo escucho, sé que es un hombre que no miente", aclaró, antes de dejar en evidencia que su pareja es muy buscada. "¿Sabés la cantidad de casadas que le escriben a Mauro y las conozco a todas? No voy a exponer a ninguna, que se queden tranquilas, yo me cago de risa. Tenemos ese vínculo".
"Ni loca, no me interesa incendiarlas. Pero le mandan muchas fotos -advirtió la China-. Ellas pueden hacer lo que quieren. Mauro, si hace una que no me gusta, se termina. Es muy careta este ambiente". Y cerró, contundente: "Yo confío ciegamente en él. El día que haga algo que no me gusta, chau. Se terminará todo, y listo".

