in

La vida amorosa de Cristina Pérez: galanes, millonarios, religiosos y colegas

“Siempre anhelante de amor”, como ella misma se declaró al anunciar la ruptura con Yoel Freue, la periodista acumula romances variados y lugar para una pregunta: ¿Hay espacio para Barili en su corazón?

“Cristina Pérez está soltera”. La noticia sacudió el fin de semana al conocerse la separación de la periodista y Yoel Freue, pero ya hubo que escribirla en varias oportunidades en los últimos 15 años. Desde que es una primera figura de los noticieros y de la televisión, la morocha protagonizó cinco romances que dieron que hablar. Cinco historias de amor frustradas y una que está ahí dando vueltas: ¿Concretarán alguna vez con Rodolfo Barili?

El nombre más famoso que figura entre los antecedentes sentimentales de la tucumana es, indudablemente, el de Joaquín Furriel. A decir verdad, ninguno de los dos admitió públicamente el romance. Pero después de que los descubrieran cenando varias veces en restaurantes porteños y de que fueran fotografiados por la Revista Gente a solas y de noche en un departamento de Puerto Madero, las tibias desmentidas no alcanzaron para despejar las dudas.

LA REVISTA GENTE PESCO A CRISTINA Y A FURRIEL INFRAGANTI.

Furriel pudo ser el más conocido de los compañeros de ruta de Cristina, está dicho, pero de ninguna manera fue el más adinerado. La conductora de Telefe Noticias fue novia de Gustavo Grobocopatel, un empresario tan conocido por esa relación como por su apodo de “El rey de la soja”.

De acuerdo a los rankings elaborados por la revista Forbes, Grobo integra una de las familias con una de las fortunas más grande del país. Según se calculaba en 2015, cuando empezaron a salir, GG manejaba unas 150.000 hectáreas de las mejores tierras de la Argentina (en una región conocida como “zona núcleo”) y facturaba alrededor de 900 millones de dólares por año. “Es un hombre simple y sencillo”, lo definió ella, sin embargo. Pero billetera no mata rutina ni desgaste, y el cuento de hadas terminó.

EL MULTIMILLONARIO GUSTAVO GROBOCOPATEL, EL “REY DE LA SOJA”, Y LA “PRINCESA CRISTINA”. NO PROSPERARON.

Un año antes, en 2014, Cristina se había separado de Gonzalo Janín, un ejecutivo muy fachero al que en distintos momentos se relacionó con otras famosas como Nicole Neumann y Eugenia Tobal. Por ese entonces, Janín era el director de Marketing del Multimedios América, aunque cuando conquistó a la tucumana no ostentaba ese cargo.

Estuvieron juntos 3 años y en un momento hasta se habló de la posibilidad de casamiento. Fue un noviazgo de perfil bajo y que acompañó el crecimiento exponencial de la carrera de ella, que había pasado de Canal 9, donde hizo sus primeras armas, a Telefe. En aquel tiempo se habló de una silenciosa relación con alguien importante del 9, pero nunca se confirmó.  

CON GONZALO JANIN SALIERON TRES AÑOS. HASTA HUBO PLANES DE CASAMIENTO, PERO NO…

Menos pomposa fue la historia de amor que la unió al periodista deportivo Sebastián Fest, con quien protagonizó una relación corta pero muy intensa en 2018. “Me separé hace un mes, él es una gran persona y se merece lo mejor”, argumentó ella en esa ocasión, en un discurso muy parecido al que tuvo ahora. Fest es un reconocido colega de los médios gráficos y digitales, al punto de que llegó a dirigir la sección deportes del diario La Nación.

SEBASTIAN FEST, RECONOCIDO PERIODISTA DEPORTIVO, FUE SU NOVIO EN 2018. MARCHABA BIEN PERO LA RELACIÓN SE FUE AL DESCENSO.

Hace dos años, Cristina se mostraba feliz junto a Fest y confesaba que “somos mucho de ir a comer afuera, porque a mi me cuesta lo de la cocina. Si no me dejó cuando todos dieron la noticia del romance, es probable que duremos”. El pronóstico fue fallido: aquel amor se apagó en el mismo momento en el que explotaron los rumores con Barili. “Fin de Fest-a”, tituló Paparazzi aquella primicia.

YOEL FREUE, SU ULTIMO NOVIO. ¿SEGUIRA RODOLFO BARILI?

Y cuando parecía que podía pasar algo con su compañero, apareció Yoel Freue: 15 años menor, empresario textil, musculoso, fanático de los deportes de contacto pero también de la música clásica. Estuvieron juntos un año. Hasta que este sábado ella contó que él tiene necesidades religiosas que hacen irreconciliables nuestras diferencias”.

¿Será ahora, entonces, el momento de que Rodolfo ponga en caja el inquieto corazón de Cristina?

Comentarios