Entre risas, chicanas y recuerdos, Mica Viciconte sorprendió al contar uno de los momentos más insólitos -y menos románticos- que vivió con Fabián Cubero en los inicios de su romance. Ambos estuvieron como invitados en el ciclo Ferné con Grego y compartieron varias anécdotas de su historia de amor, aunque lo curioso se dio cuando ella contó su forma de vivir el romance.
Todo comenzó cuando recordaron un episodio que tuvo como protagonista una frase que, para muchos, es sagrada en una relación: “te amo”. En ese contexto, Mica se plantó desde su lugar y defendió su postura: “Yo no digo te amo, se lo digo a mi hijo”. Y agregó: “En general, en las relaciones yo decía te amo y después me metían los cuernos. Entonces me quedó esa sensación”.
Viciconte contó que las malas experiencias del pasado la hacen desconfiar de las palabras vacías y a priorizar otro tipo de demostraciones. “Prefiero más los hechos que las palabras. Todos te dicen ‘te amo’ al toque”, reflexionó. De hecho contó que ni a Cubero se lo dice: “A él no se lo digo tampoco. Tuvimos un hijo y estamos juntos hace un montón, los hechos son importantes”.
Fue entonces cuando disparó una frase letal: “¿Cuántos infieles hay que te dicen te amo y después le miran el culo a otra? No me chamuyes, hagamos planes”. Sin filtros ni pelos en la lengua, Viciconte dejó en claro que las palabras se las lleva el viento, y que lo que más importan son las acciones, esas que en realidad demuestran y alimentan el amor.
MICA VICICONTE REVELÓ POR QUÉ ODIA LAS SORPRESAS ROMÁNTICAS DE FABIÁN CUBERO
Pero lo gracioso y fuerte de la historia fue cuando Fabián Cubero recordó el episodio que, según él, terminó de confirmar que su pareja no era fan del romanticismo clásico. “Al principio un día le caí con un ramo de flores y me sacó cagando”, contó. A lo que Mica Viciconte agregó su versión de los hechos: “Cayó de sorpresa a mi departamento con un ramo de flores. ¿Qué me caes de sorpresa? Mirá si yo me estaba depilando y cae justo. No, no me gusta. Lo eché”.
A pesar de que sus intenciones eran las mejores, Cubero admitió que ese día le fue muy mal con la influencer: “Me dijo: ‘Estas cosas no me gustan’, y me echó. El romanticismo se fue a la mierda”. También dijo que no sabía que a ella no le gustaban esas cosas, pero rápidamente Mica justificó el por qué de su postura: “Me regalás la flor, la tengo que poner en agua, la tengo que mantener y después la tengo que tirar porque el agua tiene olor a podrido”.
Pero en medio de todo esto, Cubero supo readaptarse a la forma de ser de Viciconte para no molestarla ni incomodarla. “¿Sabés qué me regaló después? Flores artificiales. Me encantaron. Cada tanto las lavo, son divinas. Ese es un buen regalo”, explicó ella. La pareja, definitivamente, se guía en otro termómetro muy diferente que el de esas historias de amor sacadas de la ficción novelesca.
