La lista de seductores argentinos ha encontrado un nuevo exponente. Pero no un exponente más, o un integrante cualquiera del selecto grupo de hombres famosos que han estado con un sinfín de mujeres. Se trata de un miembro distinto del exclusivo club de irresistibles y de repelentes al fracaso, aquellos que (casi) nunca escuchan un "no", o un "uh, justo estoy ocupada" ni tampoco "ese día sabés que no puedo" o mucho menos "sos simpático". El es diferente.
Mientras los demás suelen ser machotes, rudos, fortachones o muy muy viriles, él es un tipo tranquilo, tierno, dulce, dócil, sereno, a veces hasta parece frágil, quizás medio debilucho, aunque parece mucho decir. Es más frecuente verlo lagrimear que pegando un grito. Nunca elevael tono ni levanta la voz. Parece moderado, mesurado, calmo, manso, sobre todo eso.
Como Nicolás Cabré en su momento, o Matías Alé para la misma época, o Gastón Sofritti un tiempo después, o Tiago PZK en los últimos meses, el que no conoce rechazos, rezongos ni lamentos es Nacho Castañares, aquel que estuvo en Gran Hermano 2023, la edición que marcó el regreso del realitie de realities, esta vez a la pantalla de Telefé.
Nacho no ganó el premio mayor (fue subcampeón de Marcos Ginocchio) pero se llevó otro lauro, para los hombres más importante aun que un trofeo o que una importante suma de dinero. Quedó marcado a fuego en el corazón de muchas de las chicas que participaron del mismo programa. Y de otras, porque una de sus ex, precisamente, lo acusa de ser prácticamente "el mayor infiel" sobre la tierra.
SE HACE EL TIERNO Y EL SIMPATICO Y AL FINAL ES EL PEOR INFIEL DE LA TIERRA: UNA EX LO DESCHAVO Y CONTO TODOS LOS NOMBRES
En el realitie, Coti Romero fue conocida como la "correntina cuchillera". Ahora, se le podría decir la "correntina justiciera". Ella prendió el ventilador y contó todo lo que hizo Nacho Castañares para ser considerado un infiel de aquellos. Según la rubia, Nacho "estuvo con un montón de chicas, incluso cuando era mi novio".
EN ese setido, Coti recordó que su ex flirteó con La Tora Villar -algo que era conocido- pero sacó a la luz dos romances de los que nadie tenía registro: uno, nada más y nada menos que con Romina Uhrig, luego admitido por el propio muchacho. El otro, con otra mujer bellísima y también codiciada como Sabrina Cortez. Pero Coti dijo que hubo alguien más y todos apuntaron a la figura de Rossina Beltrán, aunque se dieron otros dos nombres pero con menor asidero: Julieta Poggio y Daniela Pestañela Celiz. Al final, Nacho era el verdadero "Donjuan del silencio".



