¿Existe un plazo concreto para reamar la vida sentimental? ¿Cuál es el tiempo prudencial para, después de una historia amorosa de mucho tiempo, iniciar otra, apostando a un futuro prometedor? Por supuesto, todo eso siempre y cuando las fechas den y el nuevo romance no haya pisado a la relación anterior. Y quizás ese sea el dilema que enfrenta Darío Cvitanich desde su ruptura de Chechu Bonelli y su noviazgo con Ivana Figueras.
Convengamos que la separación de Cvitanich y Bonelli -tras 14 años juntos y tres hijas en común- hizo más escándalo del esperado. Hubo idas y vueltas, declaraciones públicas, sentimientos y posturas encontradas (amor y odio, celos e indiferencia, dolor y silencio). Y una nueva pareja, en este caso, la del exfutbolista de Boca y la empresaria de la moda.
Luego de algún titubeo inicial, tal vez relacionado con la repercusión por el divorcio de Darío y Chechu (aseguran que a ella todavía le cuesta soltar), el noviazgo tardó en afianzarse. Incluso, hubo un impasse. "Fue un proceso. Me agarró en una etapa de muchos cambios. Ella también había tenido un año bastante difícil", se sinceró el ahora columnista deportivo, en una entrevista con Juan Marconi para Infobae.
DARÍO CVITANICH REVELÓ TODO LO QUE DEBIÓ SOPORTAR IVANA FIGUEIRAS
Cvitanich también habló sobre lo que tuvo que atravesar Ivana para estar a su lado. Y admitió sus errores. "La arrastré, sin querer, a comerse todo eso de ser 'el tercero en discordia'", dijo, respecto a los rumores que señalaban una presunta infidelidad. "Traté de salir a aclarar (que no había engañado a Bonelli con Figueiras), pero tampoco me podía sentar todos los días en un programa, porque no me gusta".

"(Ivana) se bancó todo eso. Bancarte todo el odio de afuera. Bancó esa. Es mamá, tiene una historia de vida, me acampaña a mí, que vengo con mi historia, que tengo tres hijas. Con el tiempo entendés que la construcción de un amor sano es a veces con cosas incómodas, con situaciones incómodas y con mochilas de cada uno. Y con fantasmas", concluyó un Darío Cvitanich muy enamorado, y dispuesto a dar vuelta la página.



