La sensibilidad se adueñó por completo del estudio de Intrusos este jueves al mediodía, cuando Adrián Pallares abrió su corazón y confesó el drama que está viviendo por estos días. El conductor dio detalles del angustiante momento que atraviesa, al contar que un amigo está sufriendo un problema de salud y las cosas están difíciles.
Mientras en el piso hablaban del cortocircuito que desde Intrusos tuvieron con Yanina Latorre por el nuevo novio de Wanda Nara y el lavado de imagen, el clima de la charla se tiñó de otro color. Porque después de decir que no tenían ningún problema con la conductora de SQP y descartó cualquier versión de conflicto, la mente de Pallares se disparó hacia otro lugar. Uno más emotivo.
“Le quiero mandar un saludo a toda la gente del Hospital Británico, tengo un amigo muy amigo que la está pasándola mal y lo están atendiendo muy bien. Así que muchas gracias a toda la gente del hospital y… bueno”, dijo Pallares antes de quebrarse en vivo. Las lágrimas del conductor afloraron y la angustia fue evidente: “Lo quería decir tranquilamente, pero…”.
“Fuerza Adri”, atinó a decirle Rodrigo Lussich, su compañero. Luego Adrián continuó: “Los hospitales, que siempre a veces tanto se denostan, esta gente laburando muchísimo para eventualmente salvarle la vida a uno de mis mejores amigos. Así que, gracias muchachos por todo lo que están haciendo por Daniel”.
ADRIÁN PALLARES REVELÓ EL DRAMA PERSONAL QUE VIVE Y SE QUEBRÓ DE LA ANGUSTIA
Por un momento, el clima se tejió de angustia y seriedad. Desde que Pallares y Lussich volvieron a la conducción de Intrusos, el clima de los mediodías en América es mucho más festivo y hasta distendido. Sin embargo, en esta oportunidad la preocupación y el dolor tejieron un manto diferente al programa, en una situación que definitivamente viene afectando al periodista.
No se sabe la gravedad de la situación, pero ya el hecho de que Adrián haya dicho que su amigo corre riesgo de vida y al ver las lágrimas en sus ojos, está claro que es un episodio de extrema atención. Y más allá de que todo esto es parte de la vida, se nota que al conductor le cuesta muchísimo hablar de lo que está atravesando.
Tras aquel episodio, el clima de Intrusos volvió a ser el habitual y de a poco las bromas y comentarios jocosos fueron regresando. Parte de la TV que obliga a seguir adelante, pero que no deja de exponer que detrás de las cámaras suceden episodios extremos y sensibles, que movilizan a todos.



