Eligió hablar a corazón abierto. Sin esconder nada de lo que debe enfrentar desde que tiene memoria. Sin quitarle gravedad, pero evitando caer en el dramatismo respecto a una condición con la que, al igual que Analía Franchín, muchas personas tiene que lidiar: el trastorno obsesivo compulsivo, más conocido como TOC.
"La gente cree que el TOC es solamente el que se lava mucho las manos o no pisa la raya. Y no -explicó Franchín-. Es muy complicado, jodido y doloroso: te hace sufrir mucho mucho mucho". Y lo describió: "(Por el TOC) tengo que hacer sí o sí una cosa porque sino, algo va a pasar. Sos reconsciente de que no va a pasar nada, que no tiene ningún sentido, pero no podés vivir si no lo hacés".
La panelista de A la Barbarossa (Telefe) contó, en una entrevista con Tatiana Schapiro para Infobae, que desde niña ya presentaba distintos síntomas, pero sus padres no los notaron. "Me soplaba mucho los ojos, tiraba besos al cielo, no podía ver patentes que terminaran con el número 2", recordó. Recién después de sus 20 años llegó el diagnóstico preciso. Desde entonces, está medicada.
ANALÍA FRANCHÍN CONTÓ CÓMO ES VIVIR CON TOC
Analía, quien el 29 de diciembre celebró 53 años, recordó entonces una experiencia muy delicada vinculada directamente con su TOC: "Cuando se me moría un animal, lo enterraba y lo desenterraba". Le sucedió con dos mascotas: un hámster y un perro.
"Yo tenía ocho, nueve años, y había enterrado al hámster con una foto mía y entonces, tenía que sacarla -relató Franchín-. Después, pobrecito, no podía volver a meter al hámster muerto, entonces lo escondí en una caja en el techo de mi casa. Iba todos los días a estar un ratito con él: lo besaba, lo abrazaba, lo cuidaba y lo protegía; le hablaba. Te imaginarás: el hámster ya estaba azul, podrido...".

Todo terminó cuando sus padres la descubrieron. "Y me lo tiraron a la basura -lamentó Ana-. No los juzgo, hicieron lo que pudieron".
Hoy, gracias al tratamiento que sigue con una psiquiatra y a la medicación, Franchín puede convivir con su TOC. "Hay acciones que sé que voy a repetir toda la vida, pero tengo el pensamiento más controlado y me hace bien", concluyó.


