Desde el arranque de Gran Hermano: Generación Dorada, Andrea del Boca no pasó desapercibida dentro de la casa más famosa de la televisión. Aunque para muchos espectadores su ingreso representó un atractivo extra, varios de sus propios compañeros ya empezaron a mostrar rechazo hacia su forma de convivir.
El primer gran motivo del “odio” instalado entre los participantes fue su actitud en la cocina. Varios habitantes de la casa expresaron que Andrea “se cree dueña del espacio”, decidiendo cómo se reparten las porciones y limitando las repeticiones sin consultar a nadie, lo que generó tensiones en la última cena.
Esa situación escaló cuando uno de los participantes, Brian Sarmiento, protagonizó un momento emocional tras quejarse de una preparación culinaria que Andrea había hecho con comino, a pesar de que él había advertido que le cae mal ese condimento. El intercambio no solo evidenció tensiones, sino que encendió aún más la discusión sobre los hábitos de convivencia dentro de la casa.
Más allá de lo gastronómico, los tonos de Andrea también fueron un punto de fricción. Titi Tcherkaski indicó que ordenaran espacios comunes “porque ella se levanta temprano y se ocupa de hacer la comida”, algo que fue interpretado como una actitud mandona y poco empática.
ANDREA DEL BOCA EN LA MIRA DE LOS SEGUIDORES DE GRAN HERMANO
Las críticas no quedaron solo en el plano interno: las escenas se viralizaron rápidamente en redes sociales y debates del público. Muchos espectadores comenzaron a cuestionar si su presencia está aportando negativamente al clima del reality, más aún cuando algunos opinan que las actitudes de Del Boca complican la convivencia y podrían derivar en votaciones desfavorables para ella.
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Estos motivos por los que Andrea es señalada, su forma de manejar la cocina, su manera de hablar y la percepción de autoproclamarse “jefa” en varios aspectos, la ponen en una situación delicada.
En un certamen donde las alianzas y la opinión del público cuentan tanto como las estrategias internas, esas actitudes la ubican en la mira y podrían acortar su estadía en la casa si no logra reconducir su papel en la convivencia.
