El horror salió a la luz en una vivienda de Federación, Entre Ríos, donde durante semanas una familia vivió con su hija muerta sin que nadie diera aviso. En una habitación cerrada, sobre su cama, cubierta con una manta y en estado de “esqueletización”: así encontraron el cuerpo de Luana Cabral, de 15 años, con parálisis cerebral. Llevaba cerca de un mes sin vida.
El ambiente era irrespirable: olor penetrante a restos de productos químicos y una invasión de cucarachas y moscas que evidenciaban la descomposición del cuerpo de Luana. Todo se descubrió de la manera más brutal: el hermanito de la víctima, de 5 años, en un descuido de los padres abrió la puerta del cuarto y se topó con la escena macabra.
Fue Emilia Pucheta, la hermana mayor de Luana, quien recibió el llamado de una amiga: había encontrado al nene en la calle, gritando, completamente alterado. El relato del niño fue estremecedor: “Mi mamá y mi papá estaban peleando. Yo entré a la habitación de Luana y la vi muerta. Mamá estaba muy preocupada porque no sabía cómo decirlo, dijo que la iban a llevar presa por asesinato”.
“Mi mamá me prohibió entrar porque Luana tenía algo contagioso”, confesó el nene, y dijo algo más, que desde hacía tiempo que su madre no le daba de comer a su hermana, que solo le daba de comer a él. El padre, Raúl Cabral, había vuelto a vivir en la casa apenas 15 días antes del hallazgo, cuando el cuerpo ya llevaba semanas descomponiéndose sobre la cama. Cabral quedó detenido, junto a la madre de la menor, bajo la acusación de “abandono de persona seguido de muerte”.
CÓMO INTENTARON OCULTAR LA MUERTE DE LUANA CABRAL
Las primeras señales de la muerte de Luana habían estado ahí, pero fueron encubiertas deliberadamente. Emilia relató que en una de sus últimas visitas notó un olor extraño. “Estos últimos días estaba fumigando. Me comentó que tenía muchas cucarachas. Me dijo ‘¿qué olor sentís?’, yo le dije que no sentía ni olor limpio, ni olor sucio, se sentía un olor raro pero por los productos para los bichos”, recordó.

“Después me pidió que me fuera porque tiraba productos venenosos y yo andaba con mi bebé. Era entendible. Se la veía muy seguido limpiando con productos y yo pensaba que estaba mejorando después de lo que había pasado, dijo Emilia, en referencia a los intentos de suicidio que había tenido su mamá, el último en noviembre de 2025.
“Se me murió la Luana hace una semana y no dije nada porque fue mi culpa”. Esas habrían sido las palabras de la madre ante el impactante hallazgo. Mientras se esperan los resultados de la autopsia para determinar la causa exacta de la muerte, los investigadores ya reconstruyen un escenario de abandono extremo. Luana Cabral murió en su habitación y permaneció allí durante semanas, en una casa donde, pese a los olores, los insectos, las excusas y las señales, nadie quiso avisar.