Darío Giordano optó por aparecer en el espectro público, tras el estremecedor relato de su hijo Valentín Yankelevich, en el que describió la violencia que padeció durante su niñez y a lo largo de un periodo extenso de años.
El ex esposo de Romina Yan eligió redactar un comunicado, que le envió a Ángel de Brito, quien exhibió ese texto y lo leyó al aire. “Soy una persona simple. Me crié en un barrio, rodeado de amigos y, sobre todo, de mucho amor. Nos enamoramos profundamente con Romina y decidimos formar una familia. De ese amor nacieron nuestros tres hijos, que fueron y siguen siendo lo más importante de mi vida”, arranca.
“Fuimos padres muy jóvenes, aprendimos mientras construíamos nuestra propia historia y compartimos sueños, alegrías y dificultades, como cualquier familia”, expresó. Al referirse a la pérdida de su esposa, manifestó: “La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella. De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba y a la persona con la que había imaginado pasar el resto de mi vida”.
“Pero no tuve tiempo de detenerme. Había tres chicos que también habían perdido a su mamá y que necesitaban a su papá. Desde entonces, todo cambió”, continuó. Finalmente, se refirió a las opiniones y consejos que recibió tras la muerte de Romina: “Muchas personas quisieron ayudarme. Todos tenían una opinión sobre lo que debía hacer, cómo debía seguir y cómo tenía que criar a mis hijos”.
EL COMUNICADO DE DARÍO GIORDANO EN EL QUE NEGÓ SER UN AGRESOR DE SUS HIJOS
“Agradezco la ayuda de quienes estuvieron cerca en ese momento, pero viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, contó.
Hasta que Giordano abordó la causa en la que le destinaron la tenencia de Franco y Valentín a Gustavo Yankelevich. "Estas cuestiones fueron objeto de una causa judicial y considero importante que se conozca lo que efectivamente resolvió la Justicia, se trata de una causa en la cual fui sobreseído en el año 2018", aseguró.
Y así llegó su postura más fuerte, en la que perjura que no cometió violencia contra sus progenitores. "Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados", dijo.
En ese plan de justificarse, Darío introdujo a su hija Azul, quien continuó bajo su cuidado tras la custodia de los varones a Gustavo. "Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años. Hoy una hermosa mujer de 20, que estudia en el exterior, y cada vez que retorna al país vuelve a nuestra casa", exteriorizó.
"No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón", explicó.
El padre denunciado públicamente por Valentín Yankelevich añadió: "Mis hijos tienen derecho a sus sentimientos, a sus recuerdos y a construir su propia mirada sobre nuestra historia. Yo también tengo mi historia, mis recuerdos y mis dolores, que por respeto decidí guardármelos, por eso no creo que debamos discutirlos frente a las cámaras".

