La muerte de Luis Brandoni dejó un vacío difícil de explicar en palabras. En las últimas horas se conocieron muchos testimonios alrededor de su partida, con amigos y personas muy cercanas despidiéndolo y recordándolo con mucho cariño. Entre todos ellos, hubo alguien que sintió esa ausencia de una manera profundamente personal. Hablamos de Guillermo Francella, su compañero de trabajo, su socio en grandes éxitos… y, sobre todo, su amigo.
En medio del impacto que generó la muerte de Brandoni y con una angustia total, Francella habló en A la Barbarossa y expuso el costado más íntimo de ese vínculo que siempre los unió. No fue solo un recuerdo de lo que compartió a nivel profesional y dentro de su carrera, sino que se trató de una despedida llena de historia y cariño.
Guillermo contó que estuvo pendiente de la salud de Brandoni hasta sus últimas horas y el triste desenlace que se dio. “Hablaba para saber el estado de su salud y sabía que desde ayer había una involución”, reveló en charla con el ciclo de Georgina Barbarossa. Y si bien el dolor por su muerte es profundo, todo parece indicar que en la intimidad de su círculo sabía que podía suceder todo esto.
El punto más doloroso de la charla fue cuando Francella contó cómo fue que se enteró de la muerte de su querido amigo. Según explicó, la confirmación llegó en plena madrugada, en un momento que quedará marcado para siempre. “Anoche a la 1 am me llamó Carlitos (Rottemberg) y me lo notificó... Muy doloroso”, expresó, conmovido por la noticia que todavía no podía digerir.
EL DOLOR DE GUILLERMO FRANCELLA POR LA MUERTE DE LUIS BRANDONI
Pero más allá del dolor, Guillermo eligió recordar. Y en ese repaso, apareció una imagen que pinta de cuerpo entero lo que significaba Brandoni en su vida. “Desde chico lo iba a ver al teatro y luego lo esperaba a la salida. Me marcó”, confesó, dejando en claro que la admiración nació mucho antes de que compartieran diferentes trabajos.
Con el paso de los años, esa admiración se transformó en una sociedad y amistad que dio grandes frutos. Sin embargo, para Francella, lo más importante siempre fue otra cosa. “Un placer trabajar con él. Pero sobre todo, fuimos muy amigos”.
También hubo espacio para destacar una de las marcas más fuertes de Brandoni: su identidad. “A él le fascinaba transitar contenidos argentinos. No le gustaba hacer piezas de otras nacionalidades”, explicó Guillermo. Y si algo lo definía, además de su talento, era su forma de involucrarse con la realidad. "Su prioridad siempre fue que el país esté bien. El chupete para dormir de él era la discusión política", contó el protagonista de El Encargado.
Hoy, mientras el ambiente artístico intenta asimilar la pérdida, las palabras de quienes lo conocieron ayudan a entender la dimensión de su figura. Para Francella, no quedan dudas: Brandoni no fue solo un colega. Fue, definitivamente y como dijo que lo definiría, ‘El actor’.



