Finalmente, el día llegó. Luego de dos meses eternos sin ver a su hija con la China Suárez, Nicolás Cabré se reencontró con Rufina, que llegó en las últimas horas al país junto a sus hermanitos, Magnolia y Amancio Vicuña. El abrazo se hizo esperar, quizás más de lo planeado, como informaron en los últimos días, cuando se supo que los hijos de la China habían quedado al cuidado de las niñeras en Turquía
“Los chicos tenían que estar en Buenos Aires. Se demoró otra vez su llegada para la próxima semana por el viaje de la China e Icardi a Japón”, comentó la periodista Naiara Vecchio una semana atrás, cuando el viaje soñado de la actriz, al parecer, modificó los planes. “Hace dos meses que los padres no ven a sus hijos”, señaló.
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Hasta que en la tarde del miércoles, Cabré publicó un mensaje contundente junto a la foto del hermoso reencuentro con Rufina. Recién llegado de Chile, donde pasó los últimos días con su esposa Rocío Pardo, el actor corrió a verse con la nena. "El abrazo que me da años de vida", expresó Nico, feliz, con un corazón rojo.
Horas antes de la llegada de Rufina al país, el posteo que subió Rocío Pardo de su estadía en Santiago de Chile a sus redes sembró un mar de dudas sobre Rufina. Hasta que el actor mostró que estaba a minutos de llegar a Buenos Aires, donde al rato se vio con la nena.

LA INTERNA ENTRE NICOLÁS CABRÉ Y BENJAMÍN VICUÑA POR SUS HIJOS CON LA CHINA SUÁREZ
Aunque siempre mantuvieron perfiles muy distintos frente a las cámaras, la distancia de sus hijos en Turquía terminó dejando expuestas las diferencias entre Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré. Mientras el chileno reconoció públicamente que atraviesa con angustia el hecho de no ver a Magnolia y Amancio desde hace más de dos meses, Cabré eligió una postura mucho más conciliadora respecto a Rufina y el presente de su ex junto a Mauro Icardi.
Todo explotó cuando a Vicuña le recordaron las declaraciones de Cabré sobre acompañar las decisiones de su hija aunque impliquen distancia. Ahí, lanzó una frase cargada de fastidio: “No me voy a meter en su opinión, cada uno sabe lo que dice. Es verdad que siempre hay que anteponer el bienestar de los niños, pero tampoco te la voy a caretear...”. La respuesta dejó entrever que detrás de esa diplomacia hay una tensión más profunda desde que la actriz se mudó a Turquía.