En el marco de una nueva jornada de movilización del movimiento Ni Una Menos, por el femicidio de Agostina Vega la actriz y cantante Rochi Igarzábal compartió un testimonio profundamente íntimo y doloroso que generó una inmediata ola de repercusión en redes sociales.
A través de una publicación en su cuenta de Instagram, la artista decidió abrir una parte de su historia personal marcada por el abuso en su infancia, en un gesto que conmovió a miles de seguidores. El posteo fue acompañado por imágenes de su niñez.
En un mensaje cargado de significado, eligió dedicar sus palabras a su “Rochi de 5 años”, a su familia y a todas las víctimas de violencia. En ese contexto, la actriz expresó su acompañamiento al reclamo colectivo con el hashtag #NiUnaMenos, sumándose a una fecha especialmente sensible en la agenda social argentina.
En su relato, Igarzábal habló por primera vez con profundidad sobre una experiencia traumática que atravesó cuando era apenas una niña. Con un tono de absoluta honestidad, contó que se trató de una persona de su entorno de confianza, alguien que debía cuidarla, pero que terminó vulnerando su integridad en reiteradas ocasiones.
EL DESGARRADOR RELATO DE ROCHI IGARZÁBAL:
La artista se centró en el impacto emocional que ese hecho tuvo en su vida. “Crecí creyendo que tenía la culpa”, expresó en su publicación, dejando en evidencia las consecuencias psicológicas que suelen atravesar las víctimas de abuso en la infancia.

En ese mismo mensaje, también relató que durante años cargó con silencio, miedo y vergüenza, hasta que logró hablar de lo sucedido en su vida adulta. La actriz también se refirió a las secuelas que dejó aquella experiencia en su salud emocional, mencionando dificultades vinculadas a la angustia y a los trastornos alimentarios que atravesó durante su crecimiento.

En su testimonio, hizo énfasis en el proceso de reconstrucción personal que logró transitar con el paso del tiempo, aunque reconociendo que las heridas siguen presentes. “Hoy me veo en estas fotos y siento un inmenso dolor, ira, impotencia y mucha, pero mucha angustia”, escribió en uno de los pasajes más fuertes del mensaje.

En otro tramo de su publicación, Rochi Igarzábal también puso el foco en la realidad de muchas niñas y mujeres que no lograron sobrevivir o salir de situaciones de violencia. Su mensaje apuntó a la importancia de la visibilización y del acompañamiento colectivo, destacando el rol de la sociedad en la construcción de redes de contención.

El posteo se dio en un contexto atravesado por una fuerte sensibilidad social, en una nueva movilización frente al Congreso de la Nación Argentina y en todo el país, donde miles de personas volvieron a reclamar por justicia ante los casos de violencia de género.
A once años de la primera convocatoria de Ni Una Menos, el testimonio de la actriz volvió a poner en agenda la necesidad de seguir hablando de estas problemáticas, desde el respeto, la escucha y el acompañamiento a las víctimas. Su mensaje no solo abrió un capítulo personal, sino que también se sumó a una conversación social urgente y vigente.




