Tomas Fonzi es uno de los actores más codiciados de la Argentina. El famoso comenzó su carrera desde muy chico y la fama nunca logró cambiar algo en él. El artista reconoció hace poco que un defecto lo persiguió durante toda su vida. Pero que logró cambiar con el paso del tiempo y lo cuenta orgulloso.
El actor confesó sin vueltas en una entrevista con la revista Pronto: “Uno de mis defectos más notorios siempre fue la impuntualidad, pero con el tiempo logré modificarlo y me siento orgulloso de haberlo conseguido”. Ese cambio no ocurrió de la noche a la mañana, sino que implicó disciplina y compromiso.
Según contó Tomás: “Fue un proceso, no de un día para otro. Me di cuenta de que no podía seguir justificándome con que era algo natural en mí. Puse el foco en organizarme mejor, en salir con más tiempo y en ser respetuoso del tiempo ajeno”.
Mira hacia atrás con humor y siente alivio por haber superado esa faceta que lo marcaba en todos los ámbitos. Sus compañeros de Una Navidad de mierda, la comedia que protagonizó en la avenida Corrientes, confirmaron que nunca se ganó una “media falta” por llegar tarde.
LA SALUD DE TOMÁS FONZI
En paralelo a esa transformación, Fonzi sorprendió con una confesión sobre su salud. Durante una entrevista íntima reveló que padece bradicardia benigna, una condición cardíaca que, lejos de alarmarlo, lo acompaña con tranquilidad. “Mi corazón late a bajas revoluciones, pero por suerte no es algo grave”, explicó.
Incluso, señaló que esa condición puede jugar a su favor: “Es como un auto que puede ir rápido sin forzar el motor, consume menos y no se recalienta”.


