El conflicto entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó en las últimas horas un capítulo que lo cambia todo. Lo que hasta ahora parecía una guerra mediática cargada de reproches personales y pases de factura emocionales, dio un giro inesperado cuando el futbolista acusó a su ex de un presunto robo millonario, que incluiría casas y una suma cercana a los 7 millones de dólares.
Un límite que Icardi no estaría dispuesto a perdonar. La revelación cayó como una bomba y sorprendió incluso a quienes siguen de cerca la novela desde el primer día. De acuerdo a lo que el propio delantero subió, habría movimientos económicos que no conocía y que lo llevaron a sentir que fue engañado durante años, no solo como pareja, sino también en el manejo del patrimonio familiar.
El foco del conflicto estaría puesto en varias propiedades que habrían sido adquiridas o administradas sin el consentimiento pleno de Icardi. A eso se suma una cifra que genera impacto: 7 millones de dólares, monto que el futbolista considera clave dentro de la disputa.
En este contexto, el conflicto toma otra dimensión: ya no se trata solo de una separación escandalosa y mediática, con millones de idas y vueltas, más niños en el medio, sino de un posible litigio millonario que podría extenderse en el tiempo. La mención de casas y cifras multimillonarias convierte el drama en una verdadera guerra patrimonial.
Con acusaciones cruzadas, números que asustan y propiedades en disputa, la historia entre Mauro Icardi y Wanda Nara parece haber entrado en su fase más oscura. Y todo indica que lo que salió a la luz es apenas el comienzo de un escándalo que promete seguir sumando revelaciones.



