La noche del miércoles de Fito Páez en el Movistar Arena no resultó ser como muchos esperaban; o al menos una enorme porción del público. La desaprobación con silbidos, porque durante una hora y media se decidió a cantar su nuevo álbum, “Todos los Fito”, no cayó para nada bien.
Las redes sociales rápidamente se inundaron con fuertes y despiadadas críticas; lo que estaba pasando en su recital no podía ocultarse. El propio Fito de hecho se dio cuenta de lo que pesaba y tuvo un cruce tenso con el público; el arranque fue extraño, comenzó contando una especie de cuento y luego comenzó a cantar.
Tras lo que fue esa hora y media de show, luego vinieron las canciones más populares. En el momento que sonó “El amor después del amor”, el cantante lanzó su comentario contra la platea de donde sintió que hubo una mayor reprobación.
“Los quiero escuchar cantar ahí atrás, ahora sí. Silbaban muchísimo, a cantar” Chicos, ahora estamos en esta’. Eso fue lo mejor que hice”, se lo escuchó decir a Páez, tajante, pero también tratando de mantener la calma entre su público.
FITO PÁEZ Y UN SHOW EN EL MOVISTAR ARENA QUE CAUSÓ REVUELO
El episodio dejó en evidencia un clima enrarecido que fue creciendo con el correr de los minutos. Muchos asistentes esperaban un repaso más amplio por los clásicos de Fito Páez, y la apuesta por presentar de forma casi íntegra su nuevo material generó una desconexión difícil de revertir.
Puertas afuera, el debate se trasladó con fuerza y se multiplicaron los comentarios divididos: por un lado, quienes defendieron la libertad artística del rosarino de mostrar su obra más reciente; por el otro, aquellos que cuestionaron la decisión en un recital de gran convocatoria, donde el público esperaba cantar los hits de siempre.
Más allá del tenso cruce, el tramo final logró recomponer en parte la relación con sus fans, que terminaron coreando sus canciones más emblemáticas. Sin embargo, el sabor agridulce quedó instalado en una noche que prometía ser una fiesta total y terminó marcada por la controversia, dejando abierta la incógnita sobre cómo seguirá el vínculo entre Fito y su público en los próximos shows.

