La causa por la muerte de Ángel, el nene de 4 años que conmocionó a Comodoro Rivadavia y a todo el país, sumó en las últimas horas un elemento clave: la filtración de dos audios que serían de su madre, enviados minutos antes de que se conociera la emergencia médica.
Los mensajes, difundidos por el periodista Alejandro Pueblas, habrían sido enviados a Lorena —vinculada al entorno del padre del menor— y reflejan un tono de extrema urgencia. “Necesito que me llame urgente, por favor, es urgente”, se escucha en el primer audio. En el segundo, la desesperación aumenta: “Por favor es urgente, se trata de Ángel, necesito que me llame ya”.
Según trascendió, los mensajes habrían sido enviados durante la mañana del domingo de Pascuas, alrededor de las 8, y ya están siendo analizados por su posible valor en la reconstrucción de los hechos.
En una causa atravesada por versiones cruzadas y dudas sobre lo ocurrido, estos audios podrían aportar datos clave sobre los minutos previos a la tragedia. Sobre todo, porque evidencian un estado de alarma que hasta ahora no había sido expuesto de manera tan directa.

En un primer momento, la muerte del niño fue vinculada a una descompensación que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, con el avance de la investigación, los resultados preliminares de la autopsia abrieron nuevas hipótesis.
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Fuentes del caso indicaron que se detectaron lesiones internas en la cabeza, un dato que generó un giro en la investigación y obligó a profundizar peritajes para determinar qué fue lo que realmente ocurrió. El episodio tuvo lugar el domingo 5 de abril, cuando el niño se encontraba bajo el cuidado de su madre.
Según las reconstrucciones, se solicitó asistencia médica por dificultades respiratorias y el menor fue trasladado de urgencia al hospital, donde falleció horas después. En ese contexto, los audios aparecen como una pieza clave para entender qué pasó en ese lapso crítico.
Los investigadores buscan establecer con precisión los tiempos, las comunicaciones y las decisiones tomadas antes de la intervención médica. Lo que más conmueve de los mensajes es el tono: una madre que insiste en ser escuchada, que pide ayuda de manera urgente y que menciona directamente a su hijo como motivo de alarma.

En medio de un caso que sigue generando conmoción, estos audios suman una nueva capa de incertidumbre y podrían ser determinantes para esclarecer una historia que todavía tiene más preguntas que respuestas.



