El conflicto entre Mirtha Legrand y su exchofer, Marcelo Campos, escaló a un nivel inesperado: la Justicia dictó una medida de restricción que le prohíbe acercarse a la conductora y mencionarla públicamente.
La bomba explotó en Sálvese Quien Pueda, donde leyeron textual la resolución judicial. Según detallaron al aire, se resolvió: “Hacer lugar a las medidas de protección peticionadas por el fiscal para resguardar la integridad física y psicológica de Rosa María Juana Martínez de Tinayre”.
En ese momento, el estudio quedó en silencio. La medida establece que Juan Campos no podrá acercarse a menos de 500 metros de la diva, ni contactarla “por ningún medio, ya sea presencial, telefónico, electrónico, redes sociales o a través de terceras personas”.
Pero eso no fue todo. En el programa remarcaron otro punto clave: “Tiene prohibido mencionar a la señora Martínez de Tinayre en cualquier medio o red social y tampoco puede difundir fotos, videos ni archivos vinculados a ella”. La decisión judicial habría frenado incluso una protesta que el exchofer tenía prevista frente al domicilio de la conductora. Según contaron en SQP, la movilización se suspendió tras la notificación formal de la medida cautelar.
En el mismo ciclo difundieron audios atribuidos a Campos, donde se lo escucha decir: “Yo fui a plantear una situación porque necesitaba comprar un remedio. Me quitaron dos veces la mitad del sueldo. Recompónganme el sueldo y seguimos trabajando”.
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Además, expresó con tono de enojo: “Ellos se rieron de mí”. Desde el entorno de Mirtha, en cambio, aseguran que la desvinculación no fue intempestiva y que existieron intentos de acuerdo previos que no prosperaron. Esa versión también fue comentada en el panel, donde deslizaron que habría cuestiones internas que no trascendieron públicamente.
Lo cierto es que el vínculo laboral que durante años fue de absoluta confianza terminó en una guerra judicial que hoy tiene a la diva bajo protección formal. La medida es cautelar y rige mientras avanza el proceso. El escándalo recién empieza. Y en el mundo de Mirtha, donde todo parece impecable de puertas hacia afuera, esta vez la intimidad quedó expuesta en tribunales.


