Mientras se dice que a la Generación Dorada no le va todo lo bien que esperaban las autoridades de Telefe, el resto de los canales se está haciendo un festín con "otro gran hermano": Guido Icardi sigue paseándose por los programas para dar testimonio de su pelea con Mauro. Ahora fue a lo de Moria Casán y contó todo, absolutamente, del enfrentamiento que los mantiene separados.
Guido le admitió a la diva que "hace 10 u 11 años que perdimos el contacto y que no nos hablamos. Por ahí nos mandamos un saludo de cumpleaños, pero nada más" y ante las acusaciones de que usa este escándalo para sacar un provecho económico contestó que "a mi me viene este tema, yo no lo busco, me llaman y contesto, por qué no podría hacerlo".
Al mismo tiempo, admitió con franqueza que "es verdad que a mi me viene bien para visibilizar mis emprendimientos. Eso es cierto. Yo soy tatuador y quiero sacar una línea de ropa que se va a llamar "lealtad a la sangre" y no puedo negar que toda esta exposición me sirve". En el mismo tono, contó que "Mauro tiene 33 y yo 29, me lleva 3 o 4 años". Es decir, cuando dejaron de hablarse tenían 22 el goleador y 19 él.
Para Guido, "Lo que cambió a Mauro fue pegarla con el fútbol y ganar tanto dinero. Nosotros vinimos muy de abajo. Eramos muy humildes. Fijate que llegamos a vivir en el garage de un club de fútbol. Y ahora creció tanto económica como socialmente que ya está a otro nivel. Nosotros éramos muy unidos, muy. Teníamos muchos proyectos pero de repente le fue bien y cambió por completo".
GUIDO ICARDI LE CONTO A MORIA CASAN LOS SECRETOS MAS FUERTES DE SU HERMANO MAURO
"Nosotros hablábamos de poner nuestra marca de ropa, pero de repente quedó todo en el olvido. Y yo muchas veces me preguntaba cuándo iba a volver este chico, cuando volvería a tomar contacto con la familia, a apoyarnos, pero no, cada vez está más alejado. Yo tengo mil historias para contar con él, siempre estábamos juntos y de repente la plata lo cambió" remarcó Guido con tono triste.
"La nuestra -reconoció luego- siempre fue una familia a la que le pasaba algo. Por ejemplo en la boda de mi hermano, a la que fuimos todos, mis padres no se hablaban. Ni siquiera un saludo se dirigían. Y bueno, siempre nos pasa algo. Ahora por ejemplo mi hermana Ivana vino al país y ni siquiera me llamó, debe ser que no quiere verme". Poco después, leyeron un mensaje que les mandó Ivana donde les aclaraba que regresó a la Argentina "únicamente por trabajo".


