Haydée Padilla: «Mirtha Legrand es una mujer mucho más generosa de lo que la gente conoce» – Revista Paparazzi

Haydée Padilla: "Mirtha Legrand es una mujer mucho más generosa de lo que la gente conoce"

TEVE
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1. ¿La Argentina tiene salida?

–Si, claro. Confío en la gente, en el pueblo argentino, especialmente en su juventud. Cuando veo a parejas jóvenes con muchachas con panza esperando un bebé, o parejas empujando un cochecito con su hijo y con el hombre ayudando con el biberón, me da una imagen de mucha esperanza para el país. La solución está en la gente, la revolución viene desde el pueblo.

2. ¿Cuáles son los defectos que distinguen a los argentinos?

–Tal vez cierta valoración equivocada; en algunos casos nos sobrevaloramos. Muchos en el exterior dicen que somos creídos, pero cuando hay algún problema, en cualquier lugar del mundo, los primeros que se acercan para ayudar somos los argentinos. En los argentinos hay algo de dar, de ser generosos, que tiene un enorme valor humano.

3. ¿Cómo combate el estrés?

–Caminando. Camino mucho por los barrios, mirando casas y gente. De esa manera me despejo, me olvido de los problemas, me transformo.

4. ¿Qué situaciones cotidianas la ponen de mal humor?

–Cuando me enfrento con gente muy agresiva. La violencia cotidiana me saca, no la soporto, me pone muy mal.

5. Cuando se equivoca con usted misma, ¿cómo reacciona?

–Cuando me equivoco y trato mal a una persona me da mucha bronca. Y pido disculpas. Me ha tocado una situación de esas durante el día y por la noche no he podido dormir pensando que apenas amanezca debo pedir disculpas a esa persona. Recién ahí me tranquilizo.

6. ¿Qué pasó por su vida sin pena ni gloria?

–Una persona, pero no quiero ir para atrás…

7. ¿Por qué quiso ser actriz?

De chica me gustaba mucho el ballet y soñaba con ser bailarina. Pero a la vez me gustaba mucho la actuación y también quería ser actriz. Admiraba a aquellas estrellas del cine de Hollywood, como Vivien Leigh, Dorothy McGuire o Betty Davis. Quería ser como ellas. O, entre las nuestras, como Mirtha Legrand, María Duval, Alicia Barrié, Amelia Bence, Elsa O´Connor…

8. ¿Qué no soporta de la política?

–Lo que no soporto de la política es lo que dicen ciertos políticos. Porque algunos mienten mucho. Ya es como que una pide que la corten con la mentira, porque es como que se repite la historia. Escuchamos a muchos políticos que dicen conmigo tal cosa y al otro día hacen todo lo contrario.

9. ¿Qué le dice la voz de la experiencia?

Que hay que ser buena persona, que lo mejor que nos puede pasar es que no le hagamos mal a nadie. Ser mala persona es un mal negocio, aunque se gane mucho dinero, porque cuando uno ha actuado mal, o se es compinche de algo malo, eso se paga, sin dudas.

10. ¿Cuál es su actitud cuando no está cómoda en una reunión?

–A mí no me gusta cuando en una reunión se habla todo el tiempo de chismes, cuando se habla mal de alguien; esas situaciones me incomodan. Y si eso sucede me incomodo y directamente me levanto y me voy. A mí me gusta la gente con alegría, bien positiva, que no quiera joder a nadie.

11. ¿Cómo cree que manejó su carrera laboral?

–Creo que la manejé más o menos. Cuando estuve en España tuve propuestas que no supe comprender. Una de ellas era para hacer una obra de Julio Cortázar. No acepté, ese papel lo hizo Annie Girardot y fue un éxito. En ese momento nadie comprendía por qué había rechazado esa propuesta tan importante. Sucedía que yo estaba enojada en ese momento, pero nunca hay que estar enojada. Estaba mal porque me parecía que era injusto haberme ido del país porque estaba amenazada. No hay nada más doloroso para una persona que estar fuera de su patria. Y yo lo único que quería era volver a la Argentina. En parte me arrepentí, porque mi carrera, quizás, hubiera tomado otro rumbo. 

12. ¿Qué le suma puntos a un hombre?

–La generosidad y el no machismo. Cuando un hombre es fuerte pero dulce y además solidario, ya suma muchos puntos.

13. Cuando le aconsejan que no lo intente, ¿qué hace?

–Yo soy de escuchar y analizar lo que voy a hacer. Pero la que decide soy yo, aunque generalmente me equivoco.

14. ¿Es más fácil ser hombre que mujer?

–Hoy es difícil vivir, tanto para el hombre como para la mujer. Con el ocaso del machismo, todos los problemas se van igualando. 

15. ¿Qué ha dejado de hacer por amor?

–Más que por amor, dejé de hacer cosas por error. Porque el amor no es sometimiento y yo viví mi etapa tonta de creer que el amor era sometimiento. Por ese sentimiento equivocado dejé de hacer muchas cosas laborales. 

16. ¿Relátenos algún recuerdo, aunque sea ínfimo, que tenga de su niñez?

–Recuerdo cuando todas las noches, antes de dormirnos, mi papá iba cama por cama, nos tapaba y nos decía con las manitos abiertas: “Buenas noches, hijos, duerman bien, buenas noches, hasta mañana…”. Ese gesto de él, tan sencillo, pero con tanto afecto, tan maravilloso y dulce, lo recuerdo nítidamente.

17. ¿Qué le pide recurrentemente a Dios?

–Le pido que mi hija, mis nietos y bisnietos estén bien. Y que no haya guerras ni armas, que no haya violencia.

18. ¿Cuál es, o era, su mayor complejo?

–Cuando era chica estaba acomplejada de fea. En las fiestas familiares y con amigos, la hacían cantar a mi hermana Ana. Yo también quería cantar, pero me decían: “Después, querida… después Haydecita”.Entendía que mi hermana era la linda, y yo la fea que tenía que esperar. Y yo escuchaba cuando alguien de la familia decía acerca de mí: “Sí, Haydecita, es así, pero va a cambiar; es la edad…”. Después, cuando empecé a salir con chicos, pensaba: “Soy fea, pero se ve que a los chicos les gusto. Entonces, no soy tan fea”(Risas).

19. ¿De qué manera le gusta festejar sus cumpleaños?

–Me gusta estar con amigos, y me gusta que me regalen cosas. 

20. ¿En qué actividad doméstica se considera una experta?

En la limpieza, soy fanática de la limpieza. Si veo una cucaracha en mi casa, soy capaz de no dormir. Me gusta que esté todo limpito.

21. De lo cotidiano, ¿qué cosas le molestan?

–Me pone incómoda cuando veo por la calle a gente que va corriendo, apresurada, estresada… Y me pregunto, ¿a dónde irán tan apurados, y para qué?

22. Ante una situación límite, ¿mentira piadosa o verdad dolorosa?

–Yo prefiero que siempre me digan la verdad, aunque sea dolorosa. Como dice Machado: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

23. ¿Todo tiempo pasado fue mejor?

–No siempre. Hay cosas que están mucho mejor ahora, porque se ha avanzado en varios aspectos. Pero en tiempos pasados hubo cosas horribles, como violaciones, guerras, Hiroshima y tantas situaciones horribles.

24. ¿El tiempo borra todos los malos momentos?

No es tan así, a veces el tiempo los agudiza. Porque la depresión tiene que ver con el ir para atrás. A mí los recuerdos, o ver fotos viejas, no me hace bien. Entonces, cuando me pongo a recordar otros tiempos, me digo: “¡Basta!, ¡por qué tengo que recordar esas cosas que me hacen tan mal!”.

25. ¿Qué análisis hace de la gestión del papa Francisco?

No me gusta. Lo prefiero cuando era obispo y andaba por Buenos Aires en subte y con los zapatos gastados. A este papa no lo entiendo, no me conmueve. Me parece que debe tener grandeza, y no creo que la tenga.

26. ¿A dónde vamos después de esta vida?

–Pienso que después de esta vida no hay nada más. Pero creo que todo esto es un gran misterio, algo que causa mucha curiosidad.

27. ¿Qué es lo que mejor sabe cocinar?

Sólo sé hacer una comida: pollito salteado con mucha zanahoria rallada que lo tape, al que le agrego un pote de crema. 

28. ¿Qué cosas critica de nuestra televisión?

–Supongo que es lo que critican todos los actores: que no haya más ficción. Hay demasiados programas de opinólogos, tantos que ya agotan.

29. Cuando usted era chica, ¿se hablaba de sexo con sus padres?

–No, no se hablaba. Pero mi papá, a mi hermana y a mí, nos decía: “Si ustedes cometen un error, yo agarro el auto y me tiro al Río de la Plata”. Me había tomado tan en serio lo que nos dijo que cuando veía a un chico que se me acercaba, pensaba que mi papá se hundía con el auto en el Río de la Plata (risas).

30. ¿Cuál es el mejor consejo que recibió para beneficiar su carrera artística?

–El mejor fue cuando me dijeron que tenía que creer más en lo que hacía. Una vez el genial Carlos Gandolfo, que fue mi maestro, me veía ensayar y a cada rato me decía: “No te creo”.De esa manera me obligaba a buscar más, me exigía expresar mejor lo que decía el texto.

31. ¿Qué hace con el dinero que gana?

–Antes lo repartía. Podría ser ayudando a una tía que estaba con problemas, y a otras personas. Eso, indudablemente, me hacía tener dificultades con la plata. Ahora no me sobra mucho para ayudar (sonrisas). Pero, en general, me gusta gastar en libros y me encanta comprar cremas para ponérmelas en la cara y en el cuerpo. 

32. ¿Qué noticia quisiera leer en la tapa de los diarios de mañana?

–Que bajó el dólar y, fundamentalmente, que bajaron los precios para que la gente pueda comprar de todo para comer bien. Si uno no come bien, no tiene proteínas y no puede pensar bien.

33. ¿Cuáles son las cosas que aún la ilusionan?

–Los chicos, los de mi familia y los chicos en general.

34. ¿Qué siente que le hace falta hacer por usted?

La verdad que no lo sé, tendría que pensar bien la respuesta. No sé responder sobre este tema aunque sea tan mío.

35. ¿Qué le dice la gente que la reconoce por la calle?

–Cuando la gente me reconoce, me alegra mucho. Generalmente son las mujeres, que me halagan diciéndome: “¡Qué bien estás, Chona!”, porque me reconocen como La Chona, mi personaje popular. Esas cosas me dan mucho ánimo.

36. ¿Cómo analiza la vigencia de Mirtha Legrand, con más de 50 años conduciendo su programa de almuerzos y cenas por televisión?

–Mirtha es una trabajadora de siempre. Ella me parece un canto a la vida. Además es una mujer mucho más generosa de lo que la gente conoce. Ella acompaña siempre al que está mal, pero no es de comentar esas cosas; lo hace en absoluto silencio.

37. Dentro del ambiente artístico, ¿quiénes son sus mejores amigos?

–Considero amigas a Marta Bianchi, Betiana Blum, María Rosa Fugazot, Moria Casán… todas personas de gran corazón. Y a un tipo macanudo, como Miguel Angel Rodríguez. Hay varios más, pero escapan a mi memoria; espero que no se enojen si no los menciono.

38. ¿Cómo es su relación con la computación?

–Pésima. No tengo casilla de mail y esas cosas. No me parece bueno lo que me pasa en este aspecto, pero es así. Yo necesito escuchar a las personas para saber cómo están, creo en la voz humana, necesito un contacto directo, más allá de la computación.

39. ¿El paso del tiempo le provoca temor?

–En algún momento puede ser que haya sentido temor, pero ahora que soy la mayor de todas, ya se me pasó.

40. ¿Cómo se define anímicamente?

–Positiva, porque me siento una persona solidaria, capaz de dejar muchas cosas por ayudar a alguien. Me identifico con ese dicho popular: “Un amigo es el que llega cuando todos se fueron”.

41. ¿Usted es todo lo que quiso ser?

–Estoy conforme con lo que fui, y con lo que soy. Nunca tuve ambiciones de dirigir teatro o cine. Siempre me gustó ser actriz y una persona con la que se pueda contar.

42. Si la nombraran directora artística de un canal de televisión, ¿qué es lo primero que haría?

–Llamar a la gente más capaz en cada área. Trataría de contar con los mejores actores, directores y autores para hacer ficciones. Y llamaría a aquellos a los que nadie llama para trabajar.

43. De poder retroceder en el tiempo, ¿en qué época le hubiera gustado vivir?

–Me gusta esta época, con todos sus inconvenientes. Pero quizás elegiría aquel tiempo de los comienzos de nuestra patria, para poder estar en la época del cabildo abierto, y haber tenido la ocasión de poder conocer a los grandes de la patria que se estaba gestando. Seguramente, hubiera estado tirándoles agua hirviendo a los ingleses cuando nos invadieron.

44. ¿Se ahoga fácilmente en un vaso de agua?

No, ahora no. En algún momento de mi vida puede que sí, pero ahora ya no.

45. ¿Cuál fue su peor papelón sobre un escenario?

–Yo, en escena, me tentaba mucho de risa, y lo malo era que lo hacía cuando no correspondía. Entonces el público no entendía nada. Me acuerdo de que una vez, en una obra, tenía que estar muerta, y mi compañero, Walter Santa Ana, tenía que tocarme un ojo, como para comprobar mi muerte. Una vez no me pude aguantar y empecé a reírme y a gritar (risas).¡Se imaginan el público!

46. ¿Qué es lo que más le preocupa de nuestra juventud?

–Que algunos jóvenes necesiten sustancias para vivir. Me preocupa que, a veces, no tengan un entorno de contención para evitar que apelen a cosas que los pueden destruir inexorablemente.

47. ¿Quién es Haydée Padilla?

–Creo que una buena persona, alguien que se pone contenta cuando al otro le va bien. Es una laburante cero envidiosa.

48. ¿Le sorprende que no le hayamos preguntado acerca de su relación con Federico Luppi?

No, porque cuando acepté esta nota con ustedes sabía que iban a tener mucho cuidado con preguntas cuyas respuestas no me harían nada bien.

49. ¿De qué se arrepiente?

Por ejemplo, de no haber sido más agradecida con directores y compañeros de trabajo que tuve en mi trayectoria. Me arrepiento de no haber dicho más “Te quiero”a muchas personas.

50. Un pequeño secreto para ser feliz.

–Aceptar las cosas como vienen y valorar el misterio maravilloso de la vida.

Haydée Padilla, una vida bien vivida

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La actriz se refirió a Mirtha Legrand

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