La conmoción por el ataque ocurrido en la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, en Santa Fe, sumó en las últimas horas un dato que profundizó el dolor de toda una comunidad: la víctima fatal fue identificada como Ian Cabrera, un chico de 13 años que asistía al mismo establecimiento que el agresor, aunque cursaba en un año inferior. Las autoridades provinciales confirmaron su identidad durante una conferencia de prensa, mientras avanzan las pericias sobre el ataque que también dejó a otros estudiantes heridos.
Ian cursaba primer año y, según reconstruyeron distintos medios locales y nacionales, era hijo único, jugaba al fútbol desde chico y se desempeñaba como arquero en el Club Atlético Independiente de San Cristóbal. También era hincha de River y admiraba a Enzo Pérez. Esos detalles, que comenzaron a circular poco después de conocerse su nombre, terminaron de ponerle rostro a una tragedia que golpeó de lleno a una ciudad entera.
El crimen ocurrió este lunes por la mañana, cuando los alumnos estaban reunidos para el izamiento de la bandera. De acuerdo con los primeros testimonios, un estudiante de 15 años ingresó con una escopeta escondida en un estuche de guitarra, sacó el arma dentro de la escuela y disparó varias veces. Ian murió en el lugar. Además, al menos otros ocho chicos resultaron heridos: seis quedaron internados con lesiones superficiales y dos fueron derivados a Rafaela, aunque en principio estaban fuera de peligro.
Con el correr de las horas, el nombre de Ian empezó a multiplicarse en redes sociales junto con mensajes de despedida. Una de las publicaciones que más impacto generó fue la de una familiar, que lo despidió con una frase cargada de dolor y ternura: “Descansá en paz. Que Dios te tenga en la gloria”. También desde el club donde jugaba lo recordaron con un mensaje devastador, en el que aseguraron tener “el corazón completamente roto” y le dedicaron un último adiós.

QUIÉN ERA IAN CABRERA, EL CHICO DE 13 AÑOS ASESINADO EN SAN CRISTOBAL
Detrás del nombre que hoy aparece en todos los portales había un nene de 13 años con una rutina de escuela, club y familia. Ian no compartía curso con el tirador porque era dos años menor, pero sí iba al mismo colegio en el que se desató el horror. Su historia quedó atravesada de golpe por una tragedia inexplicable que dejó a San Cristóbal en shock.
Mientras la investigación busca determinar con precisión cómo se produjo el ataque y qué ocurrió en los minutos previos, la imagen de Ian ya se convirtió en el símbolo más doloroso de esta tragedia. Su nombre, sus gustos, su lugar en la cancha y los mensajes de despedida empezaron a dibujar el perfil de un chico querido, cuya muerte abrió una herida enorme en su familia, en sus amigos y en toda la comunidad educativa.

En medio del espanto, su despedida en redes resumió el sentimiento de todos. Ya no se trata solo de una noticia policial: detrás de ese caso hay una vida truncada demasiado pronto. Y un dolor que, en Santa Fe, hoy parece imposible de explicar.


