"Hola a todos", dice Delfina Fini Lanusse, y suspira: "Nada. No puedo creer que esté haciendo este video por TikTok. Nunca me imaginé en la vida entera. Pero bueno... Nada".
Este domingo, la médica residente de anestesiología, involucrada en la causa donde se investiga la muerte de Alejandro Salazar y el robo de propofol del Hospital Italiano para ser utilizado en fiestas privadas, conocidas como Propofest, decidió hacer un posteo en las redes sociales a modo de descargo.
"Sentía que después de tanto ruido estaba bueno aparecer un poco yo, mi voz, quién soy, como: 'Hola, acá estoy, y no soy lo que quizás gira por todos lados, en las noticias'", dijo Lanusse en el video de casi 2 minutos grabado con su celular, en el que se la escucha hablar con un tono monoacorde y pausado.
Sobre lo "otro", como se refirió a la causa que lleva adelante el juez Javier Sánchez Sarmiento —quien la procesó y ordenó un embargo de más de 30 millones de pesos—, Lanusse evitó dar mayores detalles. "No puedo ni corresponde tampoco explicar por acá", argumentó. "La Justicia está trabajando. Yo confío en ese proceso. Con el tiempo, por las vías que correspondan, las cosas se van a ir aclarando. Eso seguro".
Fini dijo que, en verdad, hizo ese video para "agradecer a la gente que estuvo cerca mío, a quienes me escribieron con respeto, a quienes me escucharon, a quienes no me soltaron la mano en un momomento muy muy difícil en mi vida, personal, profesional".
Además de afirmar que tienne "un amor muy grande" por su profesión, aseguró que se "apoya" en sus familiares y amigos. "(Inteto) volver a encontrarme conmigo misma después de todo lo que se haya dicho. Gracias por estar del otro lado", concluyó.
QUÉ ES LA CAUSA PROPOFEST Y POR QUÉ FINI LANUSSE ESTÁ PROCESADA
La causa conocida como Propofest se inició con la muerte de Alejandro Zalazar, un anestesista que fue encontrado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo. Los primeros resultados de la investigación apuntaron a una sobredosis de propofol y fentanilo, dos fármacos de uso hospitalario que no pueden adquirirse libremente en farmacias y que requieren estrictos controles médicos para su administración.
Ese hallazgo abrió una línea sensible: determinar cómo llegaron esos insumos a un ámbito privado y si existía un circuito de desvío desde el Hospital Italiano.
Con el avance del expediente el foco quedó puesto en Hernán Boveri, anestesista del Italiano, y Delfina Fini Lanusse, médica residente de anestesiología. Ambos fueron investigados por el presunto robo de ampollas de propofol de la institución, en una maniobra que se habría extendido entre 2023 y febrero de 2026.
El juez Sánchez Sarmiento los procesó por administración fraudulenta, aunque sin prisión preventiva, y les dictó prohibición de salida del país y embargos millonarios: 70 millones de pesos para Boveri y más de 30 millones para Lanusse.

El caso escaló por una derivación especialmente inquietante: la sospecha de que el propofol sustraído habría sido utilizado en encuentros privados conocidos mediáticamente como Propofest, donde se habrían administrado anestésicos fuera de cualquier marco médico. Sin embargo, una de las claves judiciales es que, hasta ahora, la causa contra Boveri y Lanusse se concentra en el presunto desvío de medicamentos del Hospital Italiano.
Lanusse fue apartada del Hospital Italianoi tras el inicio de la investigación.


