Juana Repetto transita las últimas semanas de su tercer embarazo con la cabeza a mil revoluciones. Por eso eligió mostrarse tal y como se encuentra, lejos de esa imagen ideal de la maternidad. Hoy se siente sensible, atravesada por el miedo y haciendo un esfuerzo consciente por no dejarse ganar por la ansiedad. ¿Qué le pasa realmente?
Después de atravesar algunas complicaciones de salud, Juana decidió compartir una reflexión íntima que expone el costado menos visible de la espera y que resonó fuerte entre sus seguidores. En sus historias de Instagram, reveló el trabajo mental que viene haciendo para sostenerse emocionalmente frente a un escenario que la inquieta profundamente.
La posibilidad de una cesárea aparece como el mayor de los temores de Juana, una idea que la ronda y que intenta dejar pasar sin quedarse atrapada en el pensamiento. “Me estoy por deshidratar. Me da muchísimo, muchísimo, muchísimo miedo, mal, una cesárea. No me pone nerviosa activamente aún, pero estoy haciendo un trabajo muy groso de como cada vez que me viene el pensamiento dejarlo pasar”, comenzó explicando.
Lejos de minimizar lo que siente, Repetto reconoció que las chances de evitar una cirugía son escasas. Sin embargo, conserva una mínima ilusión. “Si bien no hay muchas chances de zafar de la cesárea, tengo la más minimísima esperanza de poder zafar, porque no, no, eso sí, me da realmente muchísimo miedo, nervios... Todo”. La incertidumbre mezclada con angustia se hizo presente.
LA ANGUSTIA DE JUANA REPETTO A SEMANAS DE DAR A LUZ A SU TERCER HIJO
Pero el miedo no se limita al procedimiento en sí. Juana explicó que lo que más la desvela es el después, el impacto físico y emocional de una cirugía en pleno inicio de la crianza. “La cesárea y todo lo que trae después, ¿no? Una cirugía y ocuparse de dos pibes y un bebé recién nacido con una cirugía. Ay, no, no, eso sí me da, me aterra, más que darme nervios”, contó.
Aún así, la hija de Reina Reech dejó en claro que no se permite quedar paralizada por ese temor y explicó cómo intenta correrse de ese pensamiento obsesivo. “Pero no me detengo a pensar demasiado porque no, no, no me da la vida para aterrorizarme”, contó. Definitivamente, es tiempo donde debe buscar esa tranquilidad que a veces tanto cuesta.
A muy poco de convertirse en madre por tercera vez, Juana se confesó una vez más con cuestiones que muchas veces las mujeres atraviesan en silencio. Habló del miedo, de la incertidumbre y de la presión que rodea a la maternidad, incluso cuando todo parece estar “bien”, también es parte del proceso.



