Las últimas horas de la vida de Juana Tinelli fueron súper intensas. Todo explotó tras la denuncia que hizo contra su ex, Bautista Cuiña, por un violento episodio ocurrido en un boliche de la Costanera. Y después de días donde se dijo de todo y trascendieron fuertes versiones, ahora la hija de Marcelo Tinelli decidió romper el silencio.
Lo hizo a través de sus redes, con un mensaje donde Juana no sólo habló del momento que vive sino también a una situación que arrastra desde hace años. También se refirió a la exposición permanente que tiene y el juicio público que hay. Porque evitó meterse de lleno en el escándalo por violencia de género que explotó, pero sí apuntó a todos los que opinan sin conocerla.
Juana eligió sus historias de Instagram para compartir una reflexión profunda y llena de emociones. “Desde lo más humano, y realmente sin entender cuando escuchás ‘queremos saber la verdad’ pero no quieren saber una mier... Quieren opinar. Todos saben todo, todos me conocen”, escribió al comenzar su descargo.
Las palabras de la hija de Tinelli llegaron después de conocerse el presunto episodio de violencia con Bautista, su ex. Según se dijo, la modelo habría recibido “un golpe en la cara” por parte de quien fue su pareja. Sin embargo, en su posteo la joven eligió correrse del escándalo y enfocarse en algo más amplio: la forma en que las redes y la opinión pública pueden vulnerar a las personas.
EL COMUNICADO DE JUANA TINELLI TRAS LA VIOLENTA PELEA CON SU EX EN UN BOLICHE
“Quieren agarrar algo tuyo, lo más vulnerable, lo más torpe, lo más humano y convertirlo en mierd... como si eso fuera completamente válido”, expresó. Luego Juanita recordó distintas situaciones que vivió desde la adolescencia y que la marcaron profundamente. “Y lo peor es que vale. Vale que todo un país te diagnostique desde un video de 15 segundos”, señaló.
Juana continuó describiendo el tipo de etiquetas y comentarios que recibe a menudo. “Vale decir que estás loca, que sos psiquiátrica, anoréxica, que sos mala, que sos víctima, victimaria. Que estás mal de la cabeza, que sos esto, que sos lo otro. Vale inventar, vale exagerar, reírse. Vale opinar de tu cabeza, de tu dolor, de tu forma de reaccionar”.
Lejos de sentirse alguien perfecta, Juana también hizo una autocrítica sobre errores cometidos a lo largo de su vida. “Yo también me equivoqué, la cagué mil veces. Dije cosas mal. Reaccioné desde lugares horribles. Pedí perdón, me arrepentí. Lloré, me dio vergüenza. Me quise esconder, me odié un poco también”, confesó.
Sobre el cierre de su mensaje, también se mostró frágil y como cualquier otra persona. Porque detrás de la figura pública, Juana reflexionó sobre lo que vive en la intimidad siendo tan joven. “Pero también fui una piba pidiendo ayuda”, concluyó. Definitivamente, una respuesta a las fuertes versiones que circularon castigándola y hasta metiéndose con su salud.




