La biografía de la Turca Salomón, la “chica Olmedo» que dio todo por sus hijas – Revista Paparazzi

La biografía de la Turca Salomón, la “chica Olmedo" que dio todo por sus hijas

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Era el último sketch del programa. El punto más alto de rating. De una audiencia que por la época -1986, 1987- superaba con holgura y comodidad los 40 o los 50 puntos. Sentados en un sillón, sin mucha más escenografía que un par de cuadros colgados sobre las paredes, un escritorio en el que se ubicaba Silvia Pérez como secretaria del jefe que los iba a recibir y algún que otro colega de espera acomodado a la derecha de la pantalla, Alberto Olmedo y Javier Portales se sacaban chispas y divertían a “todo el país” interpretando a “Borges y Alvarez”, uno de los momentos salientes de No Toca Botón. 

 

Sobre el final, cuando las agujas de la medidora explotaban alcanzando niveles históricos de gente pegada a la tele, entraba ella, la secretaria de Alvarez, y literalmente rajaba la tierra con su simpatía, su gracia y su belleza. Traía, invariablemente, una propuesta de Canal 9 para su patrón, quien debía pensar una idea para un nuevo programa, y eso derivaba en uncruce de palabras pícaro y gracioso con Borges. Como las modelos que cierran un desfile, Beatriz Salomón le ponía el broche de oro al programa más visto de la Argentina de ese momento y de mucho tiempo más. Millones de personas la veían ingresar y moverse como pez en el agua entre los dos capocómicos. Algunos, muchos, se aguantaban hasta la medianoche sólo para observarla. 

 

 
 
 

 
 
 
 
 

 
 

 
 
 

 
 

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El fenómeno de las “Chicas Olmedo”, que protagonizó quizás como ninguna otra (Adriana Brodsky, Susana Romero, la misma Silvia Pérez, Divina Gloria) fue el punto culminante en la carrera de la actriz, fallecida en una habitación del hospital Fernández como consecuencia de una cruel enfermedad. El instante cumbre de un camino artístico que se había iniciado bastante antes, en su San Juan natal, y que continuó bastante después de la trágica muerte del Negro, ya sin el suceso, los ingresos ni los números récords de ese entonces. 

 

Anotada en el Registro Civil como Beatriz Raquel Salomón, había nacido en San Juan el 9 de octubre de 1953 en el seno de una familia de origen sirio. Sus rasgos árabes la destacaron rápidamente del resto de las chicas de su provincia. Ella tenía “algo” distinto, lo que sería refrendado por los títulos que logró: fue “Miss San Juan”, “Miss simpatía” cuando compitió para ser la reina de belleza que representara a la Argentina en “Miss Universo” y Virreina de la Fiesta Nacional del Sol. Su traslado a Buenos Aires le deparó algunos papeles pequeños hasta que alguien la descubrió y le propuso sumarse al “Clan Olmedo”. Ya no hubo retorno: en poco tiempo estaba jugando en las grandes ligas de la tele, del cine y del teatro. El programa más visto, las películas más taquilleras y las obras de que más entradas vendían en la época la tuvieron como una de las figuras femeninas. Siempre al lado del humorista rosarino, claro.

 

 
 
 

 
 
 
 
 

 
 

 
 
 

 
 

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La vida personal de Beatriz no fue tan feliz, quizás, como su actividad profesional. En una época en la que se hablaba muy poco de violencia de género –y las mujeres que se animaban eran miradas de reojo- ella denunció que el final de su noviazgo con un futbolista terminó por ese motivo. Más tarde conocería al cirujano plástico Alberto Ferriols, con quien se casó. Quisieron tener hijos, pero ante la imposibilidad de lograrlo biológicamente optaron por la adopción. Todo el amor que tenía para dar bendijo a sus dos nenas, Bettina y Noelia Ferriols. Las quiso como a nadie. Las protegió, las cuidó, las educó y las guió hasta los últimos instantes de su vida. 

 

 
 
 

 
 
 
 
 

 
 

 
 
 

Feliz año para todos los quiero oooooooo

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El destino fue cruel con ella en un par de oportunidades. Primero cuando su marido fue filmado en una situación irregular dentro de su consultorio y esas imágenes fueron vistas por cientos de miles de personas. Al poco tiempo se separó, pero aquella herida no cicatrizaría jamás. Nunca pudo reencauzar su vida afectiva. La larguísima agonía de su hermana Isabel –afectada por una devastadora enfermedad degenarativa- se llevó lo que quedaba de su entera física. El resto lo hizo el cáncer. Que se la habrá llevado, pero de ninguna manera podrá borrar de la memoria colectiva de los argentinos aquellos ingresos en la tele, o lo que fue como madre, ni tampoco los padecimientos que debió atravesar en más de una oportunidad.

 

Beatriz, genial junto a Alberto Olmedo y Javier Portales.

Beatriz, genial junto a Alberto Olmedo y Javier Portales.

Divina, en uno de los cumples de Mirtha Legrand en Mar del Plata.

Divina, en uno de los cumples de Mirtha Legrand en Mar del Plata.

Salomón trabajó con Ricardo Fort.

Salomón trabajó con Ricardo Fort.

Una foto histórica: con Olmedo, Silvia Pérez y Susana Romero.

Una foto histórica: con Olmedo, Silvia Pérez y Susana Romero.

Uno de sus últimos trabajos: con Muscari en Extinguidas.

Uno de sus últimos trabajos: con Muscari en Extinguidas.

Salomón junto a su amiga Adriana Chaumont y sus hijas.

Salomón junto a su amiga Adriana Chaumont y sus hijas.

Vínculo copiado al portapapeles.

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