Amalia Granata fue una de las invitadas que este sábado 7 de marzo tuvo la mesaza de Mirtha Legrand. Y si bien habló de temas políticos y de su rechazo al ingreso de Andrea del Boca a Gran Hermano, hubo un detalle que sensibilizó a varios: el trastorno que padece su hijo Roque. Una puerta a su intimidad que no suele acostumbrar abrir ante el público.
Sincerándose y con las revoluciones a flor de piel, Amalia contó la realidad que atraviesa con su pequeño hijo de 9 años, fruto de su relación con Leo Squarzon. La diputada santafesina y exmodelo ya había confesado antes que el niño tiene TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) y dislexia, pero ahora dio más detalles de dicha afección.
Cuando habló del TDAH, Granata reflexionó sobre cómo suele interpretarse el comportamiento de los chicos en el aula. “Yo le corregiría y no es déficit de atención; lo que tienen los chicos es múltiple atención”, expresó. Cabe destacar que por estos días la famosa ya había explicado que su hijo atravesó diferentes problemas dentro del sistema educativo.
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“Él tiene hiperactividad, y no se puede quedar quieto, no se puede concentrar en una sola cosa sino que está concentrado en todo lo que pasa alrededor. De hecho los chicos con TDAH tienen una mente brillante, y además la dislexia que influye con la disgrafia”, explicó Amalia. “Fue muy complicado en el colegio”, siguió.
AMALIA GRANATA CONTÓ LOS PROBLEMAS QUE ATRAVESÓ CON SU HIJO A RAÍZ DE SU TRASTORNO
Según contó, los primeros signos aparecieron cuando Roque estaba en primer grado. Las maestras notaron que le costaba permanecer quieto durante las clases y que tenía algunas dificultades. “Los chicos se ponen como agresivos pero no porque sea agresivo ni malo, sino porque ese niño se frustra”, explicó Granata por los diferentes problemas que atravesó con su hijo en la escuela.
“El no poder avanzar con la clase o mismo la burla de sus compañeros hace que el niño se frustre y no puede expresar con palabras lo que le pasa y lo expresa con golpes o agresiones”, siguió Granata. “A partir de ahí nos convocaron, le hicimos estudios con pedagogas y salió que tiene TDAH y dislexia”, dijo sobre cómo llegaron al diagnóstico.
Amalia también habló de un tema tenso con el sistema educativo: la presión de tramitar el Certificado Único de Discapacidad (CUD). “Todos me dicen 'sacale el CUD', pero Roque no es discapacitado. ¿Cómo voy a usar un certificado de discapacidad?”, siguió, desarrollando un fuerte debate dentro de la mesa. Todo como parte de una situación que muchos padres padecen con sus hijos.


