El escándalo en Gran Hermano explotó por todos los aires. La expulsión de Carmiña Masi tras los repudiables comentarios racistas sobre Jenny Mavinga acaparó toda la escena. Desde el reality no perdonaron el grave accionar de la participante y decidieron su salida inmediata de la casa, pero mientras todos los flashes apuntan a la paraguaya, el otro enfoque está situado en la joven oriunda de África.
Si bien Mavinga se convirtió rápidamente en una de las participantes más seguidas de Gran Hermano, como parte del grupo de Andrea del Boca, detrás hay una historia muy fuerte. Toda una historia marcada a fuego, donde el sacrificio y la resiliencia le valieron para superar obstáculos que resumen un calvario.
Nacida en la República Democrática del Congo, Mavinga hoy es dueña de una peluquería en La Plata, un proyecto que logró levantar después de más de dos décadas trabajando en la Argentina. Pero su llegada al país no estaba planeada, ya que en realidad todo comenzó casi de casualidad cuando se enamoró de un joven argentino.
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Con este argentino que conoció formó una familia y tuvo dos hijas, aunque con el paso del tiempo la relación terminó. Tras esa ruptura, el amor dejó de ser una prioridad para Mavinga, que se vio completamente afectada por el final de aquel romance. Sin embargo, todo fue hasta que el amor volvió a tocar la puerta a través de una app de citas.
MAVINGA REVELÓ SU DRAMÁTICA HISTORIA EN GRAN HERMANO
En medio del escándalo con Carmiña, ahora es Damián, su actual pareja, que dio detalles del trasfondo de Mavinga en diálogo con La Nación. “La historia de ella es muy rica. Ella contó un 10% de todo lo que le pasó. Es medio reticente a contarla porque no le gusta victimizarse”, comenzó explicando.
Y agregó: “Tiene muchísimo para dar y un mensaje muy lindo con el que la gente se puede sentir identificada, que ella salió del barro y pudo progresar. Muchas veces me dice que no entiende cómo los argentinos se quejan tanto. Dice: ‘Yo los llevaría una semana al Congo a los que se quejan, para que vean lo que es’”.
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La vida de Mavinga estuvo atravesada por momentos muy duros desde la infancia. Según contó en Gran Hermano, su historia cambió drásticamente cuando era una niña. Tras la muerte de su madre, cuando tenía cuatro años, quedó bajo el cuidado de su padre. Pero poco después, su vida dio un giro todavía más traumático.
“A los 7 años fui secuestrada por mi tía materna. Me maltrató como una hija de p...”, recordó Jenny en una conversación con sus compañeros del reality. Según su relato, aquella mujer la obligó a trabajar como servidumbre durante varios años, hasta que finalmente decidió escapar.
“A los 15 años dije: ‘Ya me cansé de esta vida’. Me fui a trabajar de moza, me fui a la calle. El primer día me cag...ron a palos. Al segundo día volví a buscar trabajo de nuevo”, contó Mavinga. Con el tiempo, salió de ese complejo escenario y viajar a Francia. Allí consiguió trabajo, primero como moza y también en producciones como modelo. “Me dieron trabajo porque yo era muy flaquita, con melones… a los franceses les gustan flaquitas con tetas”, dijo.
Fue ahí donde conoció al padre de sus dos hijas. La relación la llevó a tomar una decisión que cambiaría su vida para siempre: viajar a un país del que prácticamente no sabía nada. “A los 15 años conocí a mi primer marido. A los 17 me vine con él. Estuve 13 años casada, después me separé”, contó.
Así fue como Jenny llegó a la Argentina, un lugar cuyo idioma ni siquiera conocía y donde tuvo que empezar desde cero. “Ella llegó a los 17 años a la Argentina y trabajó acarreando carros en La Salada. Luego, con el novio que tenía le fue muy bien en el rubro textil y pudieron abrirse un local de ropa. Eso le permitió seguir formándose y al separarse ella ya tenía su propia peluquería, que fue siempre su gran sueño”, contó su pareja.
Hoy, esa historia de lucha pega muy fuerte después del escándalo con Carmiña en Gran Hermano. Porque más allá del juego y de las estrategias dentro de la casa, la vida de Mavinga cuenta algo mucho más grande, desde su reconstrucción y un sentido de resiliencia absoluto.



