in

La dura historia de La Queen: “Mis padres me abandonaron al nacer y me crio una enfermera”

Desde su irrupción en las redes como artista musical y drag no paró de crecer. En menos de un año integró la obra Sex, será parte de un mega show musical y se prepara para lanzar su primer álbum.

Su verdadero nombre es Walter y tiene 21 años. Sin embargo, se hizo famoso como La Queen, un personaje que creó dentro de su cuarto, en una vivienda de Fuerte Apache. En menos de un año, y gracias a las redes sociales, llegó al público… y a José María Muscari, que la contrató para ser parte de Sex.

Feliz con el cambio en su vida, arranca: “Walter trabajaba de cajero en McDonald’s. Desde los 14 hago música y quería mostrarlo. Tenía plata ahorrada y sentí que tenía que sacar este personaje ya. Hice una carrera meteórica. Es muy loco porque toda mi vida lo vi, lo soñé y lo quise”.

–¿La Queen existía en tu mente?
–Sí, como artista. Pero siendo Walter, no montada. Pero me hice dos preguntas: ¿qué es lo que está de moda y qué le falta a la industria musical argentina? Está de moda el trap y faltaba una drag queen que lo haga. Así empecé. Saqué mi tema “No va más”, que lo subí a las redes cuando tenía 100 seguidores en Instagram y 5 en YouTube. Fui por todo. A la semana tenía 20.000 visitas. Ahora tengo productora detrás, y ahí fui sola con un pendrive. Me contactó Camila Hadad y le agradezco. Soy una drag queen que hace música, y del Fuerte Apache. No sólo tenés que ser futbolista para salir de ahí, se puede ser artista.

–Tiene mucho que ver la familia que haya detrás…
–Sí. Terminé el secundario, estudié producción de televisión, marketing, relaciones laborales. Obviamente, no terminé esas carreras. La mayoría de Apache trabaja y estudia. Es un barrio marginado. Cuando buscaba trabajo como Walter, y veían que era de Fuerte Apache me miraban horrible. Nos tenemos que cambiar la dirección de nuestra casa cuando buscamos trabajo. No tengo ningún problema con Tévez, pero la serie está muy exagerada.

-¿Tanto?
-El problema mío es que se le meta miedo a la gente del barrio, porque entonces no pueden conseguir laburo. Yo era súper capaz, con el secundario completo, pero me pasó eso cuando decía dónde vivía. Obviamente, vas a encontrar gente que maneja armas y nadie les dice nada. Pero la mayoría de la gente de ahí se levanta a las 5 de la mañana y vuelve a las 19 horas porque va a trabajar para traer un plato de comida a la casa.

–¿Este personaje te exige estar arreglada siempre?
–Es que ese es el personaje que creé. Porque Walter es un chico común y corriente que va por la vida. A La Queen nunca la vas a ver así nomás, es diosa, mujer y producida. Soñaba con la vida de Hannah Montana, que tenía una vida común y corriente y después era una estrella. Me gustan las cámaras y siento que es para lo que nací, Walter no. Somos personas distintas. Es loquísimo, pero hay que saber dividirlo en la cabeza. Soy extrovertido en el personaje, Walter es más tímido.

-¿Cómo tomó el cambio tu familia?
-Mi familia siempre me apoyó. Hoy vivo con mi mamá adoptiva, porque mis papás me abandonaron en un hospital cuando nací, y ella es todo. Me encontró una enfermera cuando nací que se llamaba Reina. Por eso soy la Queen. Por ella, por la banda y por Nicki Minaj. Un homenaje para agradecerle por haberme encontrado. Es muy Cris Morena mi historia de vida, porque esa enfermera le contó a mi mamá que habían abandonado a un bebé. Mi mamá adoptiva estaba buscando tener otro hijo, me quería y empezó los trámites de adopción. Luchó tres años para tenerme.

–¿Tenés cirugías?
–Nada, es todo natural. ¡¡No tenía plata para comer, iba a tener para ponerme botox!! Me cuido en las comidas generalmente, pero no me haría nada, menos en la cara.

–¿Qué pasó con Flavio Azzaro?
–Me dijo algo nefasto, me preguntó por el bulto. Hago de todo para trabarlo y no pretendo colgarme de eso. Es una persona horrible y nefasta, machista, que no me parece que sea para los medios.

Comentarios