Se avecina la batalla más encarnizada de esta guerra interminable. Ya late en el aire la conflictividad en su máxima expresión, ya ha llegado la hora para la pelea más cruenta de Wanda Nara y Mauro Icardi: la audiencia de divorcio definitiva en Italia.
Recientemente se llevó a cabo una citación en Milán, en la que aseguran que el futbolista se enojó con la jueza por considerar que favorecía a su ex esposa. A pesar de las confusiones, ese acto legal solo se trató de una solicitud del delantero para anular la división de bienes voluntaria que firmó en 2021 y no le resultó favorable.
Empero, la presencia de Mauro y Wanda en tierras italianas exacerbaron el deseo de la opinión pública de entender el complejo panorama de toda la fortuna que danza en el divorcio, que se estima se resolverá a fines de marzo o principios de abril de la mano de la justicia italiana.
El rompecabezas es absolutamente complejo, principalmente porque en 2021 Nara consiguió que el delantero le firmara una división de bienes, aunque todavía seguían casados, un estado civil que continuó hasta noviembre de 2024. La explosión de la infidelidad con la China Suárez creó el campo propicio para que Wanda realizara esa jugada, esa estampa del futbolista en un documento oficial.
LOS MILLONES POR LOS QUE PELEAN WANDA NARA Y MAURO ICARDI
En ese acuerdo se estima que Icardi le cedió varias propiedades, la mayoría ubicadas en Europa como la mansión de Lago di Como, donde la conductora de Telefe estuvo recientemente y mostró cómo lanzó a la basura una montaña de muebles pertenecientes a su ex esposo.
Nadie sabe a ciencia cierta el monto que se disputan, pero hay un estimado que se compone de todos los contratos que consiguió Mauro durante el matrimonio en equipos de mucho renombre como el Inter, el PSG y el Galatasaray, los cuales superan los varios millones por año. Siempre entendiendo que durante la vigencia del casamiento todo lo que generaban económicamente ambos cónyuges debe dividirse.
Asimismo se sabe que existe un piso enorme en Milán, valuado en más de un millón de dólares, así como otro en Roma. En tanto que también se conoce de adquisiciones en Argentina, como varios departamentos en el Chateau de Núñez y otras en Nordelta.
Por otro lado, la propia Nara se encargó de exhibir autos de alta gama, de esos que se aproximan a un valor de millones de euros, como aquel Lamborghini que pintó de rosa y dañó con graffitis al escribir ‘bad bitch’, además de un Rolls-Royce e incluso una Ferrari Spider.
Algunas voces aseveran que la pelea rondará los cincuenta millones de euros, mientras que otros consideran que incluso cruzaría los límites de los setenta millones.


