Durante años, Paula Chaves fue considerada una figura representativa de la moda y la TV. Su imagen estuvo asociada a las pasarelas, las campañas publicitarias y los estándares de belleza que durante mucho tiempo dominaron la industria. Sin embargo, detrás de esa apariencia, la modelo asegura que también convive con inseguridades y presiones que aún hoy la afectan.
En un paso por OLGA, Paula decidió hablar de un tema muy personal: la relación con su cuerpo después de la maternidad y el impacto de las miradas ajenas. En especial en tiempos donde las redes amplifican todo tipo de opiniones. Y reconoció que todavía atraviesa momentos de incomodidad cuando se expone físicamente.
“Entiéndanme y bánquenme o bardéenme. Habiendo estado en el mundo de la moda y habiendo visto mi cuerpo hegemónicamente, magra y flaca, a una determinada edad y después de haber tenido tres hijos, a mí me da vergüenza muchas veces estar cómoda en la playa con un traje de baño”, comenzó contando Paula.
La reflexión no quedó solo en su experiencia personal. De hecho, Chaves explicó que muchas veces intenta desafiar esos pensamientos por una razón mucho más importante: el ejemplo que quiere darle a Olivia, su hija. “Trato de demostrarle a mi hija y voy con una micro bikini, me importa nada, pero lo hago por la salud mental de mi hija”, aseguró.
PAULA CHAVES SE CONFESÓ SOBRE LAS CRÍTICAS QUE RECIBE POR SU CUERPO
Paula explicó que detrás de esa decisión existe una búsqueda consciente de transmitir un mensaje diferente al que ella misma recibió durante gran parte de su carrera. “Quiero que Olivia crezca sabiendo que tiene una mamá que no se avergüenza de mostrar su cuerpo. Siento que está mucho la presión puesta en que yo debería tener el cuerpo que la gente pretende ver de mí, que tuve a los 26 años cuando estaba en ShowMatch bailando cinco horas por día y no lo tengo”.
Las palabras de Chaves dejaron al descubierto una problemática que afecta a muchas mujeres: la exigencia de conservar una imagen determinada a pesar del paso del tiempo, los cambios físicos y las experiencias de vida. Y contó que todavía recibe comentarios sobre su apariencia que la afectan mucho. “Tengo panza y a veces me avergüenza mostrarlo, porque me pongo un conjunto blanco y en las redes sociales empiezan a opinar que parezco una heladera o que estoy embarazada”.
Más allá de la fama, la exposición o los años de trayectoria, Paula dejó en claro que también debe enfrentarse a las críticas, los prejuicios y las expectativas ajenas. Y compartió una fuerte reflexión que resume el conflicto interno que atraviesa desde hace tiempo.
“Estoy todo el tiempo yendo y viniendo, tratando de conformar, haciendo lo que quiere el resto. Me da vergüenza estar con una bikini, pero le quiero demostrar a mi hija que mi cuerpo es hermoso como es. Por haber tenido a mis tres hijos tengo el cuerpo hermoso que tengo”, cerró Chaves.



