Calu Rivero reveló la polémica decisión que tomó con su hijo Tao, de 3 años

La polémica decisión de Calu Rivero sobre la crianza de Tao, su hijo de 3 años: “No le gusta el jardín, entonces…”

Calu Rivero sorprendió al contar la inesperada alternativa que encontró ya que a su hijo no le gustaba la educación que recibía.
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Calu Rivero volvió a quedar en el centro de todas las miradas por una reflexión íntima que compartió en sus redes sociales y que no tardó en hacerse viral. La actriz habló de una decisión que tomó en relación con la crianza de Tao, su hijo mayor, lo que terminó abriendo un debate profundo -y sensible- sobre la educación de los niños.

Todo comenzó cuando Calu se refirió a la experiencia de su hijo con el jardín. Tao, de casi tres años, no lograba sentirse cómodo en ese espacio, a pesar de los distintos intentos que ella hizo para acompañar el proceso. Según explicaron, la mamá probó alternativas, horarios y modalidades distintas, pero el resultado fue siempre el mismo: su hijo no disfrutaba la experiencia.

Lejos de insistir por inercia o mandato, Calu pensó en una solución. Fue ahí donde tomó una determinación que sorprendió: decidió que Tao no asistiera más al jardín, aunque sí continuara participando de actividades que le generaran bienestar. En ese camino apareció un lugar que, según contó, sí despertaba entusiasmo en el niño: una escuela de equitación, donde el contacto con los caballos se convirtió en una experiencia positiva y deseada.

“Habló y mostró a su hijo Tao, que tiene casi tres años y va a cumplir en febrero, porque nació en febrero de 2023. Ella misma contó que no le gustaba ir al jardín. Intentó llevarlo, pero nunca se adaptó. Por eso, decidió que no vaya, pero sí que asista a una escuela de equitación”, relataron en el noticiero de TN, donde presentaron el caso.

EQUITACIÓN SÍ, JARDÍN NO: EL DEBATE POR LA DECISIÓN DE CALU RIVERO CON SU HIJO

A través de sus redes sociales, la propia Rivero explicó cómo fue el camino hacia  escribió: “Probé jardines, probé horarios, probé encuadres, nada me cerraba del todo”. Y agregó cuál fue el punto de inflexión: “Sin embargo, había un lugar al que sí quería ir”. Pero su comentario generó un fuerte debate en las redes, ya que se trata de una alternativa no muy convencional o frecuente.

Las reacciones no tardaron en multiplicarse. Por un lado, hubo quienes cuestionaron con dureza la decisión de Calu y plantearon que la asistencia escolar no debería quedar sujeta al deseo del niño. Más aún siendo tan pequeño. Para ese sector, el jardín cumple un rol socializador clave y no debería reemplazarse por actividades alternativas.

Pero no todas fueron críticas. También hubo varias opiniones que respaldaron a Calu, argumentando que, a los tres años, el jardín tradicional no es indispensable y que existen otras formas de aprendizaje, contención y desarrollo emocional. En ese marco, la equitación fue leída como un espacio válido donde el niño puede aprender, vincularse y crecer desde el disfrute, sin presiones.

De esta forma, Rivero se transformó en tema de conversación con una decisión que sorprendió, que no pasó desapercibida y que generó opiniones de todo tipo. Definitivamente, buscó un recurso para que su hijo se adapte desde otro lugar, saliendo de lo común y hasta de ese mandato que mucha veces queda impuesto. Por supuesto, cada decisión, y más siendo famosa como ella, tiene su costo y repercusión.

 
 

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