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La vida de Francisco Delgado en México: el ganador de GH se comió todos los ahorros, es instructor de buceo y la pasa mal

El ex participante de la casa en 2015 cambió su vida, ahora se dedica al turismo y reconoce que no le sobra nada en lo económico.

Francisco Delgado logró una visibilidad extrema con su tremendo recorrido por Gran Hermano. En la casa más famosa logró sortear las complejidades y se alzó con el premio gordo en la edición 2015. Luego continuó en las primeras páginas con sus relaciones amorosas con Gisela Bernal y Barby Silenzi.

De hecho, el morocho tuvo dos hijos con las famosas, uno con cada una. Con su facha logró instalarse como un galán codiciado y se mantuvo en el medio con mucha asiduidad.

Hace un tiempo viajó a México por una propuesta laboral, para conducir un programa de TV. Ese viraje le auguraba un buen despegue en su carrera. No obstante, el viento cambió y así su vida. Lejos de la pantalla chica, Francisco ahora se dedica a una nueva realidad como instructor de buceo para un hotel, que también lo aloja. 

Me comí todos los ahorros, así que estoy pelado como una banana

La pandemia también lo afectó, y el ex de Silenzi no fue la excepción. Hace unos días realizó un vivo de Instagram con Matías Schwartzman, otro participante de GH, pero en 2016. En esa transmisión confesó su presente complicado en lo económico, aunque le puso una cuota de humor.

Me comí todos los ahorros, así que estoy pelado como una banana. Pero estoy contento, con una vida más austera, pero a mi me gusta eso”, develó Delgado en ese diálogo, con la particularidad de estar dentro de un yacuzzi con su nueva pareja, Vale Botta.

Pero estoy contento, con una vida más austera, pero a mi me gusta eso

Justamente, Francisco disfruta de ese vínculo muy especial, como el lo definió, aunque le declara amor abiertamente en las redes, no lo caracteriza como un noviazgo. 

Hace unos días, el morocho escribió en su Instagram: “Hace un año que con Vale empezamos nuestra relación. Muchos no la entienden, ni siquiera nuestras propias familias. Si hoy tendríamos que ponernos un titulo seria este: “somos todo y no somos nada“.

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