El final de Noelia Castillo no fue silencioso. Aunque ella había pedido irse en paz, sus últimas horas estuvieron atravesadas por la emoción, los conflictos y las escenas desgarradoras que expusieron hasta el último minuto el drama que rodeó su decisión de recibir la eutanasia a los 25 años para frenar sus dolores constantes.
El martes 24 de marzo, Noelia dejó una frase en su aparición en Antena 3 que hoy resuena con fuerza: “Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”. No hubo dudas ni marcha atrás. Tras más de 600 días de batalla judicial, la joven catalana sostuvo su deseo hasta el final, respaldada por médicos y por la Justicia.
Según detallaron medios españoles, entre ellos RTVE Noticias, la intervención se llevó a cabo poco antes de las 20, hora española, este jueves 26 de marzo en el Hospital Residencia Sant Camil. En ese tramo final, la familia permaneció cerca de Noelia, en un clima cargado de emoción y contradicciones.
En la puerta del hospital, algunas personas se acercaron con flores en señal de apoyo y también se hicieron presentes grupos cristianos que intentaron persuadirla hasta último momento. “Ya se ha ejecutado la eutanasia a Noelia. Pedimos oraciones por su alma y su familia. Descanse en paz”, fue el comunicado de la asociación ultra religiosa Abogados Cristianos, que representaron del padre, que se opuso desde un primer momento.
LA DESGARRADORA DESPEDIDA DE LA MEJOR AMIGA DE NOELIA CASTILLO
Una de las escenas más fuertes la protagonizó su mejor amiga, Carla Rodríguez. Entre llantos y desesperación, intentó entrar al hospital una hora antes del inicio del procedimiento para convencerla de que no siguiera adelante. Desolada, Carla se encontró con un cordón de seguridad que restringía el acceso a las personas autorizadas.
“Noelia ha pasado mucho, mucho”, se lamentó la joven,rota en llanto, y agregó: “Quería intentar convencerla para que cambiara de opinión”. Ese mismo dolor también atravesó a Yolanda, la madre de Noelia. “Estoy destrozada, pensar que le quedan horas…”, confesó a la prensa. A pesar de no estar de acuerdo, eligió acompañarla hasta el final: “No estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado”.
Incluso había expresado una esperanza mínima, casi imposible: que en el último instante su hija cambiara de opinión. “Tengo fe en que en el último momento diga ‘stop’”, había dicho. Pero ese momento nunca llegó. Finalmente, la eutanasia se concretó bajo protocolo médico, con una combinación de fármacos, entre ansiolíticos, anestésicos, inductores del coma y bloqueantes musculares.
Según informaron en el programa Y ahora Sonsoles, Noelia pasó su última noche con su mamá en la residencia donde vivía. En sus últimos minutos estuvo acompañada además por su abuela e incluso su papá. Vale recordar que la joven había señalado que a la hora de su muerte no quería estar con sus familiares.

“Quiero morirme mona, guapa, me pondré el vestido más bonito que tenga, me maquillaré”, había dicho. Ante todo, Noelia quería terminar a solas con su vida: “Les he dicho a la familia que están invitados a venir a despedirse, pero no cuando me vayan a poner la inyección. No quiero a nadie dentro, no quiero que me vean cerrando los ojos”, expresó.

