Sin dudas, Leo Sbaraglia es uno de los actores más prestigiosos y talentosos de nuestro país. Sin embargo, el ex protagonista de Clave de Sol y Relatos Salvajes suele pasar gran parte de su vida en España donde también se destaca en el oficio.
Y fue ese hecho de haber pasado mucho tiempo en el exterior y abocado al trabajo lo que le impidió disfrutar o le provocó perderse de ciertas cosas y etapas de la vida. Entre ellas, y según su propio testimonio, la posibilidad de haber pasado más tiempo con su hija.
En un clima ameno y en una entrevista íntima que le dio a la asesora de imagen española Vicky Martín Berrocal, el actor argentino comenzó: “El escenario ha sido mi vida y la vida ha sido un escenario. No tengo ninguna duda de quién soy. Nosotros los argentinos hacemos mucha terapia”.
“Estoy en pleno aprendizaje. Me estoy emocionando y todo. Me van a hacer llorar. Hacer una prueba no significa que te elijan. Me pegué un golpe en la cabeza, perdí la memoria durante 10 horas. A la semana me llamaron para hacer la prueba de Pedro Almodóvar”, continuó Sbaraglia.
EL PRECIO DE LA FAMA Y EL TALENTO QUE PAGO LEO SBARAGLIA
Así, tras atender en medio del streaming una llamada telefónica, tras la interrupción, Leo retomó: “Hay cosas que no hay que olvidar nunca. A veces uno siente que vive dentro de Truman Show. sigo teniendo una vida bastante analógica”.
“Tengo un coche de 1999, estoy pasando un estadío de mucho amor y el éxito es edificarse dentro de uno. La profesión te lleva, te aleja y te arrastra. Me da pena no haber estado más cerca de mi hija. Pero soy feliz”, destacó el reconocido actor.
Finalmente, la entrevistadora española le preguntó qué haría si le quedan tan sólo 5 minutos de vida. A lo que Leo respondió: “Le daría la mano a mi hija”. ¿Quién es la heredera de Sbaraglia? Se llama Julia, tiene 20 años y, lejos de seguir los pasos de su padre, estudia moda.




